El portavoz del Govern balear, Antoni Costa, ha expresado este viernes el deseo del Ejecutivo autonómico de que en la próxima temporada alta en Baleares se registre un crecimiento cero de turistas, especialmente en el número de pernoctaciones, con el objetivo de evitar los fenómenos de masificación y congestión que se producen durante los meses centrales del verano.
En la rueda de prensa posterior al Consell de Govern, Costa ha señalado que la intención es que, como máximo, se repitan las cifras del año pasado en términos de presión humana. “Que como máximo, en temporada alta, empatemos”, ha afirmado, subrayando que el Ejecutivo quiere frenar cualquier incremento en los meses de mayor impacto sobre infraestructuras, servicios públicos y convivencia ciudadana.
El portavoz ha matizado que este planteamiento no es incompatible con que el número total de visitantes pueda seguir creciendo en el conjunto del año, siempre que ese aumento se concentre en la temporada media y baja, dentro de la estrategia de desestacionalización turística que el Govern impulsa desde hace décadas.
En este sentido, Costa ha valorado positivamente que las previsiones apunten a que a mediados de marzo el 70% de la planta hotelera ya estará abierta, un dato que, a su juicio, confirma que la temporada se está alargando. “Este Govern quiere evitar con todas sus fuerzas los fenómenos de masificación y creemos que vamos en la buena dirección”, ha remarcado.
Las previsiones definitivas para el verano podrían concretarse la próxima semana durante la feria turística ITB de Berlín, donde se analizarán los principales mercados emisores. No obstante, los primeros indicios apuntan a cifras similares a las del ejercicio anterior.
El Ejecutivo balear insiste así en su objetivo de contener la presión turística en los meses más críticos, redistribuyendo la llegada de visitantes hacia otros periodos del año para equilibrar el impacto del turismo en el territorio.












