El Hospital de Formentera estrena una nueva instalación fotovoltaica en su aparcamiento que generará más de 150 MWh de energía al año, cubrirá cerca del 20% de la demanda eléctrica del centro y permitirá ahorrar unos 30.000 euros anuales en la factura eléctrica.
La inauguró este lunes el conseller de Empresa, Autónomos y Energía, Alejandro Sáenz de San Pedro, junto a la directora del Instituto Balear de la Energía (IBE), Marta Pons, y responsables del hospital y del Consell de Formentera.
La nueva instalación se suma a los 55 MWh anuales que ya producía la infraestructura anterior. Con esta ampliación, la producción fotovoltaica total del centro superará los 205 MWh anuales, reduciendo la necesidad de comprar electricidad de la red. Todo el sistema funciona en régimen de autoconsumo individual.

Sombra, ahorro y menos emisiones
Sáenz de San Pedro destacó que la instalación aporta un beneficio adicional más allá del energético: «Genera sombra, un aspecto especialmente importante después de un verano como el que hemos vivido. En definitiva, mejoramos los espacios para los pacientes y los trabajadores del hospital». El conseller remarcó también que «la transición energética se traduce en ahorro para las familias, el sector público y el sector privado».
Un modelo que se replica en otros centros públicos
La actuación forma parte del programa que el Govern impulsa a través del IBE para instalar placas fotovoltaicas en cubiertas y aparcamientos de edificios públicos.
A la instalación del Hospital de Formentera se añaden otras en el Hospital de Inca, la sede de IB3 y el IES Marratxí.









