Hacía tiempo que los focos no apuntaban a Jim Carrey, pero su reaparición ha sido de las que impactan. El actor acudió a la capital francesa para recoger el César de Honor por su trayectoria en la 51ª edición de los Premios César en el teatro Olympia de París, en la que fue su primera gran aparición pública de este 2026.
Sin embargo, más allá del galardón, lo que ha encendido el debate en las redes sociales es el evidente cambio físico del protagonista de El Show de Truman.
Una melena inesperada y un estilo «total black»
Alejado de los sets de rodaje desde su retiro tras el estreno de Sonic 2 en 2022, Carrey sorprendió al público con una larga melena que suaviza y transforma sus facciones. A sus 64 años, el actor optó por un sobrio esmoquin negro con camisa y pajarita a juego, un estilo impecable que, sin embargo, resaltó aún más los cambios en su rostro.

El impacto visual fue tal que, durante la retransmisión, muchos espectadores admitieron no haberle reconocido de inmediato. Mientras tanto, en plataformas como X (antes Twitter), las teorías no se hicieron esperar: desde quienes apuntan a retoques estéticos o un aumento de volumen facial siguiendo las tendencias de Hollywood, hasta quienes simplemente atribuyen el cambio al paso natural del tiempo y al nuevo corte de pelo.
El homenaje a su familia en Francia
Pese a que su imagen centró gran parte de los comentarios, Carrey se mantuvo ajeno a la polémica y ofreció uno de los discursos más conmovedores de la gala. El actor aprovechó la ocasión para recordar sus raíces francesas y rendir un homenaje genealógico que conmovió a los presentes.
«Mi tatarabuelo partió de Saint-Malo hacia Canadá hace 300 años. Con este honor, el círculo se cierra», afirmó con la voz entrecortada. El momento más íntimo llegó cuando recordó a su padre, Percy Joseph Carrey, a quien definió como la persona más divertida que ha conocido y su gran referente en el arte de la risa y la generosidad.
Con este premio, Francia no solo reconoció su carrera, sino que trajo de vuelta a un artista que, aunque vive retirado, aun mantiene un magnetismo capaz de paralizar la actualidad cinematográfica.












