El chef catalán Nandu Jubany se ha convertido en mucho más que un referente de la alta cocina. Treinta años después de abrir su primer restaurante, lidera un grupo empresarial con 25 millones de euros en activos, 32 millones de facturación anual y beneficios millonarios, con una estructura que abarca restauración, hoteles, ocio, eventos y productos propios.
Las cuentas consolidadas de Familia Jubany reflejan que el grupo cerró 2024 con 25 millones de euros en activos, 10,7 millones en recursos propios y un beneficio neto de 2,5 millones, partiendo de un capital inicial de apenas 100.000 euros, según publica Crónica Global.
El origen del imperio está en Can Jubany, en Calldetenes (Barcelona), el restaurante que abrió en 1995 y que logró una estrella Michelin, convirtiéndose en uno de los grandes referentes de la gastronomía catalana. A partir de ahí, el chef fue ampliando su presencia con nuevos proyectos en distintos puntos de España y en el extranjero.
En Barcelona, el grupo gestiona Petit Comitè y otros espacios vinculados a la marca Jubany. En Andorra cuenta con Diamant y con el local de ocio Piolet, situado en la estación de esquí de Grandvalira. A nivel internacional, ha exportado su cocina con el restaurante Foc en Singapur.
En Formentera, uno de los enclaves estratégicos del grupo, Jubany opera varios restaurantes que se han consolidado como referentes en temporada alta. Entre ellos destacan Can Carlitos, Es Còdol Foradat, Aigua y Pecador, todos vinculados al segmento de restauración de nivel medio-alto y orientados tanto a público local como turístico.
El negocio no se limita a la restauración. El chef también ha apostado por el sector hotelero con Mas Albareda, un establecimiento que complementa su propuesta gastronómica. Además, el grupo explota espacios para bodas y eventos como Mas d’Osor, en el Montseny, y El Convent, en Blanes, consolidando una línea de negocio vinculada a celebraciones privadas y corporativas.
A todo ello se suma la comercialización de productos gastronómicos propios bajo la marca Jubany, distribuidos en cadenas especializadas como Ametller Origen, lo que amplía su presencia más allá de los restaurantes y refuerza la diversificación del grupo.
La trayectoria de Nandu Jubany refleja la evolución de un cocinero que ha sabido convertir el prestigio culinario en un modelo empresarial sólido. Su expansión en destinos turísticos como Formentera, su salto internacional y su diversificación hacia hoteles, ocio y productos de marca propia lo sitúan entre los chefs-empresarios más potentes del panorama español, con un imperio que sigue creciendo dentro y fuera de Baleares.















