La jornada de este jueves, que comenzó con la detención de Andrés de Inglaterra, ha concluido con su puesta en libertad bajo custodia policial. Tras permanecer once horas bajo interrogatorio en las dependencias de Aylsham, al este del país, el hermano de Carlos III abandonó el recinto a última hora de la tarde.
El arresto se produjo el mismo día en que el exduque cumplía 66 años, bajo la grave sospecha de haber cometido un delito de «conducta inapropiada en cargo público» tras confirmarse su vinculación estrecha con el magnate pederasta Jeffrey Epstein y la divulgación de información sensible que comprometía la seguridad de la corona. La Policía de Thames Valley, que lidera la investigación, confirmó mediante un comunicado que las pesquisas y registros en la zona de Norfolk han finalizado por ahora.
Las primeras imágenes de un rostro afectado

Pasadas las 19:00 GMT, el exmiembro de la realeza fue visto saliendo de la comisaría. Las primeras fotografías captadas tras su liberación muestran a un Andrés Mountbatten-Windsor visiblemente abatido en el interior de un vehículo.
Rodeado de una gran expectación mediática, su salida se produjo entre el destello de los flashes y el silencio absoluto de su oficina de representación.
El origen del arresto: documentos confidenciales

La investigación gira en torno a la etapa en la que Andrés ejerció como enviado especial para el Comercio Internacional del Reino Unido. Según los más de tres millones de páginas desclasificadas recientemente por la justicia estadounidense, existen indicios de que el príncipe habría facilitado a Jeffrey Epstein informes de carácter confidencial sobre misiones diplomáticas en Vietnam y Singapur alrededor del año 2010.
Este posible trasvase de información estratégica al magnate (condenado por explotación sexual de menores) es lo que ha motivado que el subcomisario jefe Oliver Wright ordene una investigación exhaustiva por presunta mala conducta.
Reacción oficial desde Buckingham

La gravedad del asunto ha obligado al propio Carlos III a pronunciarse y, a través de un comunicado inusualmente directo, el monarca expresó su «más profunda preocupación» ante los cargos que pesan sobre su hermano. Cabe recordar que el Rey ya había tomado medidas drásticas el pasado octubre, al despojar a Andrés de sus últimos títulos y honores tras conocerse nuevos detalles de su relación con la red de Epstein.
Aunque Andrés ha mantenido su inocencia y ha manifestado arrepentimiento por su amistad con el fallecido delincuente, este arresto lo sitúa en una posición jurídica extremadamente delicada. Por el momento, la policía mantiene la investigación abierta mientras evalúa las pruebas recabadas durante la jornada de hoy.











