En lo alto de un edificio frente al Mediterráneo, un ático blanco y luminoso se convierte cada verano en el refugio de Carmen Matutes y sus hijas. Con una azotea coronada por piscina, terrazas abiertas al mar y rincones pensados para compartir, la vivienda familiar resume el espíritu hedonista y pausado de Ibiza, donde los recuerdos de infancia conviven con las sobremesas de hoy.
Carmen Matutes y sus hijas, Lydia y María Monfort, han recibido a la revista ¡HOLA! Living en su casa de Ibiza, un piso frente al mar con terraza y rooftop con piscina. La visita ha permitido conocer cómo viven la isla, por qué esta casa sigue siendo el centro emocional de la familia y qué detalles definen su estilo doméstico.
Un ático que mira al mar
Concebida para vivir de cara al Mediterráneo, la vivienda -cuenta ¡HOLA Living!- despliega un salón que se abre a la terraza y una azotea que funciona como segunda sala de estar: hamacas, sofás de exterior y un ambiente de club náutico en miniatura. La orientación y el uso de blancos y fibras naturales refuerzan la sensación de luz continua y brisa salina.
El interior combina texturas orgánicas con piezas de autor. En el comedor destaca una mesa de líneas limpias y en exteriores, el mobiliario aporta calidez. Todo responde a una fórmula sencilla: materiales nobles, tonos claros y algunos guiños artísticos contemporáneos.
“Trío” muy unido y con vocación empresarial
Carmen Matutes, subdirectora general de Palladium Hotel Group, comparte la casa con Lydia, formada en el MIM del IE y hoy en Global Partnerships del grupo, y María, vinculada a moda y redes sociales. Se definen como un equipo familiar que reparte tiempo entre Madrid y la isla, y que regresa a este piso en temporada para reconectar.
Según han relatado las mujeres a la revista, la casa late a ritmo de sobremesas informales. Lo habitual es improvisar: pizzas, tortilla y ensaladas. Cuando el calendario lo permite, organizan cenas en la terraza superior; el “lujo”, cuentan, está en la compañía y en desconectar con vistas al horizonte.
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Una casa con historia (y futuro)
Adquirida a comienzos de los 2000 y convertida en hogar principal en 2004, la vivienda ha acompañado a la familia en etapas felices y también en momentos difíciles. Hoy, además de punto de encuentro, Carmen la imagina como casa de retiro cuando toque bajar el ritmo, según ha confesado a ¡HOLA!.
Por su parte, los veranos de las hermanas Monfort están ligados a la navegación y a escapadas a Formentera. También hay guiños urbanos como las tardes en Ushuaïa, y memoria compartida a bordo del Aiglon, el barco del abuelo donde acumularon puestas de sol y anécdotas de infancia.
Sus favoritos en Ibiza
Las tres mujeres se confesaron con la revista y dieron su veredicto sobre sus sitios preferidos en la isla blanca. Entre los imprescindibles de la familia figuran mesas frente al mar como La Escollera (Es Cavallet), el ambiente de Playa Soleil (D’en Bossa) y un clásico de siempre, Can Pau (Santa Gertrudis). Para compras con sello local, citan World Family (moda), Elisa Pomar (joyas) y el mercado de Las Dalias. Además, reivindican los oficios tradicionales —cestería, cerámica— y las piezas contemporáneas de Bartblanc.