Las compañías de transporte público de Ibiza confirman que la temporada turística de este año se está comportando de manera “irregular”. El número de viajeros acumulado se sitúa entre un 4% y un 5% por debajo del registrado el año pasado, una caída que vuelve a hacer evidente un hecho poco habitual: agosto, el mes tradicionalmente más fuerte del verano, mantiene una demanda menor que julio.
El vicepresidente de la Federación Balear de Transporte y representante de Alsa–Voramar el Gaucho en Ibiza, José María Cardona, afirmó en díalogo con Radio Ibiza que esta tendencia ya se detectó el verano pasado, pero afirma que este año “se ha acentuado”. Según explica, el descenso no necesariamente refleja menos turistas en la isla, sino un aumento de la competencia dentro del propio sector, que reparte a los usuarios entre más operadores y reduce los viajeros que utilizan las líneas regulares.
Más competencia en verano, viajes vacíos en invierno
Pese a la caída registrada en agosto, el transporte público ha alcanzado en lo que va de año siete millones de pasajeros, una cifra notable. Sin embargo, Cardona explica que las empresas concesionarias deben afrontar un escenario desigual: en verano se ven obligadas a competir con múltiples opciones de movilidad, pero en temporada baja son las únicas que mantienen ciertas rutas, incluso aquellas que en algunos horarios circulan sin pasajeros.
Los empresarios insisten en que esta situación genera un desequilibrio importante para la operativa del servicio, que debe garantizar la movilidad de la población durante todo el año aunque la demanda caiga drásticamente.
La nueva contrata, pendiente de los últimos recursos
Este escenario coincide con la recta final para la entrada en vigor de la nueva contrata del transporte público, adjudicada a Alsa–Voramar el Gaucho. Su implantación está pendiente de la resolución de los últimos recursos presentados por otras empresas que optaban al servicio.
El nuevo contrato supondrá un refuerzo de rutas y frecuencias, además de la incorporación de autobuses eléctricos, lo que permitirá modernizar y ampliar la red de transporte de la isla. La expectativa del sector es que esta mejora contribuya a estabilizar la demanda y a ofrecer un servicio más competitivo y sostenible.













