La Comunidad de Madrid afronta un inicio de temporada gripal inusualmente temprano y con datos preocupantes. La región registra 42,42 casos por 100.000 habitantes, una cifra que casi duplica el umbral epidémico marcado en 22,38 casos por 100.000 habitantes, según el Informe Epidemiológico de la Dirección General de Salud Pública citado por La Vanguardia. La situación sigue la tendencia observada en otras comunidades como Aragón, donde el virus también ha irrumpido antes de lo habitual.
Un incremento acelerado de contagios
El avance de la gripe se nota en centros de salud y colegios. “No paro de hacer test a niños y una profesora me ha dicho que le faltaban la mitad de sus alumnos en clase”, explicaba una enfermera del ambulatorio de Las Tablas el pasado martes. Y la tendencia continúa al alza.
Los datos de la semana 47 (entre el 10 y el 23 de noviembre) confirman esta escalada: se notificaron 2.973 casos, es decir, 1.305 más que la semana anterior. En total, la temporada 2025/2026 acumula ya 8.387 contagios.
Sanidad descarta medidas extraordinarias
Pese a la magnitud del repunte, la Comunidad de Madrid no contempla acciones adicionales. El consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, aseguró que la región no prevé reforzar recursos más allá de la vacunación y el uso de mascarillas por parte de los colectivos vulnerables.
El mensaje institucional contrasta con la preocupación del personal sanitario, que anticipa semanas muy complicadas si no se incrementan los efectivos.
Las enfermeras denuncian falta de personal: “No habrá disponibles”
El sindicato de enfermería Satse ha vuelto a denunciar la falta de profesionales en un momento en el que el sistema sanitario madrileño podría enfrentar una presión elevada. Consideran que la administración llega tarde: “Un plan de invierno, que lamentablemente cae en saco roto, como todos los años”, lamentan.
Según la organización, la Comunidad solo ha informado de la contratación de una veintena de enfermeras en Atención Primaria para vacunar en residencias. Un refuerzo “claramente insuficiente”, especialmente si se compara con otras autonomías como Andalucía, que “ofrecerá contratos a más de 3.000 enfermeras para cubrir bajas de Navidad” y dará contratos de dos meses a jornada completa a sus interinos.
Crisis de personal en hospitales: “Harían falta más de cien”
Satse señala varios casos preocupantes, entre ellos la situación del Hospital Gregorio Marañón. Según el sindicato, “nos han avanzado informalmente que el Hospital Gregorio Marañón podría contratar 30 ó 40 si las encuentra, cuando en realidad hacen falta en ese centro más de cien”.
El secretario de acción sindical de Satse Madrid, Ricardo Furió, advierte de un escenario muy similar al vivido en temporadas previas: “En breve vamos a volver a encontrarnos pacientes en los pasillos, soportando luces encendidas todo el día, esperando varios días en incómodas camillas para poder subir a una habitación, a una cama y todo ello sin enfermeras suficientes para poder hacer frente a esta situación”.
“La Consejería no ha hecho los deberes”: condiciones precarias y falta de previsión
Furió achaca esta situación a una gestión deficiente. A su juicio, el problema no es coyuntural, sino estructural: “Porque la Consejería de Sanidad no ha hecho los deberes a tiempo. Porque maltratan a las enfermeras, con contratos cortos, pagando peor que el resto de Comunidades Autónomas, denegando sus permisos y no dejándolas descansar”.
El sindicato insiste en que, cuando finalmente se autoricen más contrataciones, será demasiado tarde: “cuando se autorice la contratación de enfermeras, en lo más crudo de la epidemia de la crisis, no habrá disponibles”, alertan.
Un invierno que llega antes de tiempo
La combinación de un virus adelantado, un ritmo de contagios elevado y un sistema sanitario bajo mínimos vuelve a encender las alarmas. Mientras el Gobierno regional opta por mantener las recomendaciones básicas, los profesionales temen un colapso preventible si no se apuesta por un refuerzo urgente.
Madrid afronta así un invierno sanitario adelantado, con la gripe avanzando rápidamente y una tensión creciente entre las necesidades asistenciales y los recursos disponibles. Las próximas semanas serán clave para determinar si la región logra contener la presión sin medidas extraordinarias o si, como advierten las enfermeras, el sistema volverá a verse desbordado.













