La crisis migratoria de los últimos días en Ibiza y Formentera ha derivado en un choque institucional entre el Govern balear y la Delegación del Gobierno en Baleares, después de que el Ejecutivo autonómico denunciara el colapso de los dispositivos de acogida tras la llegada masiva de inmigrantes a las costas del archipiélago.
El delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, ha respondido en declaraciones a Radio Ibiza, donde ha pedido al Govern que “deje de confundir y de engañar a la gente” y que “deje de intentar radicalizar su discurso contra la migración y de criminalizar este hecho migratorio, que busque soluciones como está haciendo el Gobierno de España”.
Las palabras de Rodríguez llegan después de que se conociera que los dispositivos de acogida en Ibiza y Formentera habían superado su capacidad máxima.
El embarque provisional del muelle de Botafoc, en el puerto de Ibiza, está preparado para 160 plazas y puede ampliarse hasta 200 en situaciones de emergencia, aunque en las últimas horas se habían rebasado esas cifras, obligando a traslados a dependencias policiales ante la falta de espacio. En total, Cruz Roja ha atendido a 283 migrantes en las Pitiusas.
En Formentera, la situación también ha sido descrita como crítica, con más de 200 personas acogidas en el dispositivo provisional del puerto de La Savina, el mayor número de llegadas registrado en lo que va de 2026 en la isla.
El Govern habla de “negligencia” y “temeridad”
En ese contexto, desde el Govern balear han endurecido el tono contra el Ejecutivo central. El director general de Inmigración, Manuel Pavón, ha calificado las cifras de llegadas como “escalofriantes” y ha asegurado que las carpas instaladas por el Gobierno central en Formentera “ya se han quedado pequeñas”.
Según Pavón, “esto evidencia una falta de planificación ante una crisis que es estructural y no puntual. Nuestro sistema de acogida está al borde del colapso”.
El responsable autonómico ha insistido en que Baleares es una ruta migratoria consolidada y en expansión, y ha denunciado que el Gobierno central “sigue mirando para otro lado”.
Además, ha criticado la falta de efectivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional, que, según ha señalado, “no dan abasto para atender y gestionar la llegada de pateras, los rescates en el mar, la custodia de los migrantes o los traslados”.
También ha calificado como “cortina de humo” el proceso de regularización extraordinaria anunciado por el Ejecutivo central y lo ha tildado de medida “sin consenso” y “sin ningún tipo de garantías”.
“Las instalaciones están funcionando”
Frente a estas acusaciones, Rodríguez ha defendido que “las instalaciones montadas en los puertos están funcionando como lo reconocen la propia Policía y la Guardia Civil, como lo reconoce la Cruz Roja en la acogida humanitaria” y ha añadido que “el Gobierno de España da soluciones para una acogida digna”.
Asimismo, el delegado ha rechazado en declaraciones a Radio Ibiza que exista una relación entre la llegada de pateras y el proceso de regularización impulsado por el Ejecutivo central. En este sentido, ha pedido al Govern que se “deje también de vincular esta llegada con el proceso de regularización de migrantes, donde lo único que busca el Gobierno de España es otorgar los derechos a aquellos que están trabajando con nosotros”.
El cruce de declaraciones se produce tras varios días de llegadas continuadas de embarcaciones a las costas de Ibiza y Formentera, que han reabierto el debate político sobre la gestión de la inmigración irregular en Baleares y la capacidad de respuesta de los dispositivos de acogida en las islas.
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