España está en semifinales. La Roja superó a Bélgica en un partido agónico y se asegura dos partidos más en el Mundial 2026, donde se cita con Francia en la penúltima ronda. Fue un encuentro de ida y vuelta, con España controlando el balón y generando más, pero con los Diablos Rojos apareciendo en cada momento crítico para castigar. Hasta que llegaron los minutos de Mikel Merino. Como ante Portugal, el navarro se puso el traje de héroe.
El partido siguió el guión previsto desde el inicio: España quería el balón e instalarse en campo rival; Bélgica robar y correr. Los primeros compases fueron de tanteo con poco trabajo para los porteros y respeto mutuo entre los dos equipos.
Fue Fabián Ruiz quien rompió el equilibrio. En una jugada elaborada desde atrás, Pedro Porro combinó con Lamine Yamal, que esperó el momento justo para devolvérsela al lateral en la línea de fondo; el centro raso lo remató primero Dani Olmo con una parada de Courtois, y el rechace le cayó a Fabián, que no perdonó desde la zona de los goles.
El empate de De Ketelaere y la baja de Courtois
La alegría duró poco. En la primera llegada real a campo español, Bélgica castigó con una jugada de mérito: Doku y Trossard combinaron con De Bruyne, que abrió a Castagne; el centro medido lo cabeceó De Ketelaere para el empate. Era el primer gol encajado por la selección española en todo el Mundial.
El segundo tiempo mantuvo la misma dinámica. Lamine Yamal volvió a ser el más activo por la banda española, mientras que por el lado belga Doku generaba constantemente peligro.
La gran novedad llegó pasada la hora de juego: Thibaut Courtois se lesionó y tuvo que abandonar el campo llorando, con la portería belga quedando en manos de su sustituto Lammens.
El error del portero y el gol de Merino
La baja del portero titular pareció afectar a los belgas, que se replegaron. Con el partido en tablas y el tiempo agotándose, De la Fuente dio entrada a Mikel Merino. El navarro no tardó ni un minuto en justificar el cambio: recogió el rechace tras un remate lejano de Pau Cubarsí y no perdonó ante Lammens. Entrar y besar el santo.
España aguantó los últimos minutos con solvencia y celebró el pase a su segunda semifinal mundialista en la historia, 16 años después de Sudáfrica 2010.










