Este domingo 31 de marzo entrará en vigor el horario de verano en España. Como es habitual, durante la madrugada del sábado al domingo, a las 2:00 serán las 3:00 (en Canarias, de 1:00 a 2:00). Pero aunque el gesto de ajustar los relojes está interiorizado en la rutina, el debate sobre su eficacia y conveniencia sigue más abierto que nunca.
Este domingo volveremos a adelantar el reloj una hora. Pero el debate sobre si tiene sentido seguir haciéndolo sigue más vivo que nunca, y aún no hay certeza de qué ocurrirá en los próximos años. España, como el resto de Europa, espera una decisión definitiva que lleva años aplazándose
Estas son diez claves para entender el contexto, las dudas científicas, las decisiones políticas y la opinión de los ciudadanos en torno al cambio de hora.
1. ¿Cuándo se cambia la hora exactamente?
El cambio se realiza la madrugada del sábado 30 al domingo 31 de marzo de 2025. En ese momento, los relojes deben adelantarse una hora: cuando sean las 2:00, pasarán a ser las 3:00. Este horario se mantendrá hasta el último domingo de octubre.
2. ¿Quién establece el cambio de hora?
La normativa del cambio horario está determinada por la Unión Europea, que fija fechas comunes para todos los Estados miembros. La Comisión Europea comunicó en 2021 que los ajustes continuarían, al menos, hasta 2026. A partir de ahí, el futuro dependerá de decisiones aún no consensuadas entre los países.
3. ¿Está previsto eliminarlo?
Sí, pero aún no hay una fecha definitiva. En 2019, el Parlamento Europeo aprobó una propuesta para eliminar los cambios estacionales, permitiendo que cada país decidiera si mantenía el horario de verano o el de invierno. Sin embargo, el Consejo de la UE todavía no ha tomado una decisión final, por lo que la situación se mantiene congelada.
4. ¿Por qué se empezó a cambiar la hora?
El primer cambio de hora en España se produjo en 1918, aunque fue interrumpido varias veces en las décadas siguientes. El régimen franquista lo reinstauró en 1940 para alinearse con el huso horario de la Alemania nazi y de Europa Central. En los años 70, con la crisis del petróleo, volvió a aplicarse en toda Europa como medida para ahorrar energía.
5. ¿Se consigue realmente un ahorro energético?
Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), actualmente no hay estudios actualizados que confirmen un ahorro real. El último informe es de 2015 y no contempla factores nuevos como el teletrabajo, el autoconsumo energético o las mejoras en eficiencia de edificios y sistemas de climatización.
6. ¿Qué opinan los ciudadanos?
La consulta pública de la Comisión Europea en 2018 mostró un claro rechazo al cambio de hora: el 93% de los participantes españoles se mostraron a favor de eliminarlo, por encima del 84% de media en Europa. Además, una encuesta de la OCU en 2024 indicó que el 70% de los encuestados prefiere mantener el horario de verano durante todo el año.
7. ¿Qué dice la ciencia sobre sus efectos?
Varios expertos en cronobiología han advertido del impacto negativo del horario de verano sobre la salud. Un estudio reciente en el que participó el profesor Darío Acuña, de la Universidad de Granada, señala que el cambio horario altera el sistema biológico humano, afecta al sueño y puede tener efectos negativos en el estado de ánimo, el rendimiento cognitivo y el sistema hormonal.
8. ¿Qué ventajas y desventajas tiene el cambio?
Las ventajas clásicas se centran en un mejor aprovechamiento de la luz solar por las tardes. Sin embargo, los críticos argumentan que los beneficios energéticos son marginales y que los efectos negativos sobre la salud superan los posibles ahorros.
9. ¿Qué horario es más recomendable mantener?
Desde el punto de vista biológico, muchos expertos recomiendan mantener el horario de invierno, ya que respeta mejor los ritmos circadianos naturales. No obstante, una parte de la población valora más el horario de verano por sus tardes más largas, lo que genera división incluso entre colectivos científicos y sociales.
10. ¿Seguirá el cambio de hora en los próximos años?
Salvo una modificación legislativa a nivel europeo, el sistema de cambio horario se mantendrá al menos hasta 2026, según lo establecido por la Comisión Europea. Después, dependerá de si los Estados miembros logran un consenso sobre su continuidad o eliminación definitiva.