Uno de los ocho concesionarios de los chiringuitos de playa del concurso bajo sospecha de Formentera en el punto de mira por su insumisión ha empezado a ser desmontado. El empresario Bartolomé Escandell, gestor del chiringuito Bartolo de Caló des Mort, ha confirmado a La Voz de Ibiza que los trabajos ya han empezado. De hecho, la terraza ya ha sido desmontada en las últimas horas. Nada más ha querido decir al respecto.
Se trata del primer chiringuito que empieza los trabajos de desmontaje. El año pasado ninguno de los ocho concesionarios cumplió con la obligación recogida en el título concesional de estar desmontados entre el 15 de enero y el 15 de febrero.

Esta insumisión orquestada en connivencia con el gobierno de Sa Unió al frente del Consell de Formentera se saldó con una multa irrisoria de 1.500 euros para cada uno de los ocho titulares, importe ridículo en comparación con los costes de desmontar y volver a montar las instalaciones.
La insumisión motivó la denuncia de un grupo de antiguos concesionarios y del Gob, lo que obligó a la Conselleria del Mar a abrir un expediente informativo. A raíz del mismo, los informes técnicos y jurídicos de los funcionarios no dejaron lugar a dudas ante la gravedad de los incumplimientos: la concesión ha de ser caducada.
La documentación fue trasladada a las partes para que puedan alegar si lo consideran oportuno. El siguiente paso es la resolución del conseller del Mar y del Ciclo del Agua, Juan Manuel Lafuente.
Fracasa Sa Unió, victoria moral de Córdoba
Salvo sorpresa, la concesión será retirada y Formentera no tendrá este verano chiringuitos en sus playas, lo que será un fracaso absoluto de Sa Unió y una victoria moral de Llorenç Córdoba quien apostó por dejar el concurso desierto, renovar a los antiguos concesionarios por un año y convocar uno nuevo.
La consecuencia no será únicamente la pérdida de uno de los atractivos turísticos de Formentera, tal como demuestra que los chiringuitos fueron ampliamente promocionados en uno de los últimos vídeos del Consell de Formentera. Y es que los chiringuitos prestan servicio de socorrismo y están obligados a ofrecer baños públicos.
- Histórico chiringuito
Bartolomé Escandell logró renovar la concesión in extremis y fruto de que el ganador del lote no presentó la documentación requerida.
De alguna manera, Escandell ha actuado como un verso suelto respecto a los otros siete concesionarios, quienes se han comportado en todo momento como un equipo capitaneado por Juanjo Costa, el empresario detrás del chiringuito que instaló las tuberías debajo de las dunas sin permiso.
Por ejemplo, no firmó la solicitud registrada por el histórico abogado de Ángel Bustos, Francisco Javier Jiménez de Cisneros Cid, viejo conocido de Autoridad Portuaria en tanto que su denuncia desencadenó el caso puertos, entre otras, en la que solicitaba no desmontar en base a que el pliego obliga a tener abierto todo el año, incongruencia que habría servido para echar atrás el concurso. Tampoco participó en la reunión en la que Ángel Bustos, titular de sendos chiringuitos de es Pujols, planteó una rebaja del canon.
Sí se sumó a la insumisión de los chiringuitos y no desmontó la instalación el año pasado, algo que este año no ha querido repetir.












