El Consell Insular de Formentera ha presentado este lunes, en el marco del Consell d’Entitats, una propuesta de planificación plurianual para regular la entrada y circulación de vehículos entre 2026 y 2029, exclusivamente durante la temporada estival, en cumplimiento de la Ley 7/2019 de sostenibilidad medioambiental y económica de la isla. La propuesta se basa en varios informes técnicos que confirman la efectividad del programa Formentera.eco, implementado desde 2019 para evitar la saturación de la red viaria durante los meses de mayor afluencia turística.
Formentera duplica la media estatal en vehículos sostenibles
Durante el verano de 2025 se analizaron 41.756 vehículos, de los cuales un 74,32 % pertenecían a no residentes, lo que confirma el impacto del turismo sobre la red de movilidad de la isla. El 94 % de los vehículos registrados tenía etiqueta ambiental, mientras que solo un 5,89 % carecía de distintivo, más de 20 puntos por debajo de la media española.
“Los indicadores ambientales no solo mejoran, sino que sitúan a Formentera por encima de la media estatal”, aseguró la vicepresidenta y consellera de Movilidad y Medio Ambiente, Verónica Castelló, quien defendió que “la regulación funciona cuando se aplica con criterios claros y continuidad”.
Vale recordar que la intensidad de la temporada estival ha tenido efectos visibles en la operativa de Formentera.eco en años recientes: en el verano de 2025 la isla llegó a quedar “blindada” con el 100 % de plazas de acceso para turismos y furgonetas ocupadas entre el 1 y el 15 de agosto.
Congestión estructural y dependencia del coche
Pese a la mejora en sostenibilidad, los datos de aforo de agosto de 2025 detectaron cuellos de botella estructurales en zonas como La Savina, ses Illetes y entre es Pujols, especialmente en la carretera PM-820 entre Sant Francesc y Sant Ferran, con picos de congestión entre las 11 y las 13 h y de 19 a 20 h. El análisis concluye que dos tercios de la población vive en zonas dispersas, lo que incrementa la dependencia del vehículo privado.
Castelló ya había avanzado que el Consell estudiaba introducir cupos diferenciados en función del nivel de emisiones. También había dicho que se valoraba eliminar las restricciones para residentes en Ibiza como medida de “armonía pitiusa”. Sin embargo, sobre este último punto no se informó nada en relación al plan plurianual.
Dos opciones para el futuro: más ECO, menos contaminantes
La propuesta presentada contempla una reducción gradual de los vehículos más contaminantes, el reparto de cuotas de entrada en función de criterios medioambientales y el mantenimiento de la reducción del 16 % en los vehículos de alquiler, registrada entre 2019 y 2023.
También se plantea una cuota específica para trabajadores no residentes, así como la transición hacia una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) estacional, que se aplicaría únicamente durante el verano, y el fomento del uso del transporte público y la bicicleta. “La red viaria no puede crecer, pero la demanda sí, por eso es esencial una gestión basada en datos y no en percepciones”, subrayó Castelló.
Durante el encuentro se expusieron dos opciones de futuro:
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Opción A: reducción progresiva de los vehículos sin etiqueta y de la categoría B, pero sin suprimir esta última, y con un crecimiento moderado de los ECO.
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Opción B: eliminación total de los vehículos sin distintivo en dos años y desaparición de la categoría B, priorizando las etiquetas ECO y Cero.
La votación se celebrará el lunes 19 de enero en una segunda sesión del Consell d’Entitats.













