El Consell de Formentera ha alertado este miércoles de que la isla se encuentra «completamente desbordada» en su capacidad de acogida después de la llegada, el martes, de 13 menores migrantes no acompañados, una cifra que eleva a 182 el número de menores tutelados por la institución insular. Su presidente, Óscar Portas, ha reclamado ayuda urgente a la Delegación del Gobierno para habilitar de forma excepcional la carpa del puerto de La Savina, según la nota de prensa del Consell de Formentera.
Sin centros específicos en la isla
La Consejería de Bienestar Social ha tenido que improvisar nuevos espacios para garantizar el alojamiento y la cobertura básica a los menores recién llegados. Aun así, Portas ha advertido de que los recursos disponibles están «en el límite de su capacidad» y de que Formentera no dispone de ningún centro permanente destinado a la atención de menores migrantes no acompañados, ni de plazas estructurales que permitan absorber llegadas continuadas.
Petición sin respuesta del Estado
El Consell trasladó el martes a la directora insular de la Administración General del Estado en Ibiza y Formentera, Raquel Guasch, la solicitud para utilizar la carpa del puerto de La Savina como alojamiento temporal de emergencia. La institución insular asegura que, hasta el momento, no ha recibido contestación.
Portas ha subrayado que la pasada noche la instalación se encontraba sin uso, por lo que el Consell reclama que se autorice su empleo excepcional cuando las circunstancias lo exijan.
Más llegadas en medio año que en todo 2025
Las cifras facilitadas por la institución evidencian un crecimiento sostenido del fenómeno migratorio en la isla. Durante todo 2025, llegaron a Formentera 113 menores migrantes no acompañados. En lo que va de 2026, sin haber alcanzado aún la mitad del ejercicio, la isla ha registrado ya 99 llegadas, una cifra que anticipa que se rebasarán ampliamente los registros del año anterior.
Portas insiste en que la situación es «especialmente compleja» por la condición insular del territorio y por la ausencia de infraestructuras específicas en una isla de apenas 12.000 habitantes.
Identificaciones lentas y traslados bloqueados
El presidente insular también ha apuntado al retraso en los procesos de identificación de los menores por parte de las administraciones competentes. Esa demora, según ha explicado, impide materializar los traslados a recursos especializados fuera de Formentera, lo que provoca una acumulación de menores en la isla e incrementa la presión sobre los servicios insulares.
El Govern balear ha puesto a disposición del Consell nuevos recursos en otras islas, pero esa derivación no puede hacerse efectiva mientras no se complete la documentación correspondiente, según ha trasladado la institución.
Un fenómeno ya estructural
Para el Consell, los datos demuestran que la presión migratoria sobre Formentera ha dejado de ser una realidad coyuntural para convertirse en un problema «estructural» que supera las capacidades materiales y económicas de la administración insular.
La institución reclama una respuesta coordinada y urgente del Estado y advierte de que, pese a su compromiso de seguir garantizando la atención y protección de los menores migrantes no acompañados, necesita apoyo inmediato para evitar el colapso de los servicios de acogida en la isla.












