En el marco del debate sobre el estado de la autonomía, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha puesto el foco en la gestión de la salud laboral. Según el mandatario gallego, el elevado volumen de bajas laborales en la comunidad no solo representa un reto sanitario, sino un obstáculo directo para la productividad económica: con una media de 70.000 personas que se ausentan diariamente de sus puestos por incapacidad en Galicia, la región se sitúa a la cabeza de España en jornadas perdidas por este motivo.
Para revertir esta tendencia, la Xunta pondrá en marcha un plan de choque que incluye la creación de unidades administrativas especializadas. Estos equipos se encargarán de monitorizar con mayor rigor las patologías más comunes, como los problemas de salud mental leve y las dolencias musculoesqueléticas.
Además, el Ejecutivo autonómico pretende que las mutuas colaboradoras asuman un rol más activo en el seguimiento y revisión de estas incapacidades temporales.
Diálogo social y críticas de la oposición
Alfonso Rueda ha hecho un llamamiento a sindicatos y empresarios para abordar este asunto de manera conjunta, pidiendo evitar «demagogias» en un tema que considera crucial para el futuro de la autonomía. Sin embargo, la propuesta ya ha encontrado resistencia en el Parlamento gallego.
Los grupos de la oposición han calificado el discurso de Rueda como «falto de ambición» y basado en fórmulas que consideran agotadas, reprochando al presidente una supuesta desconexión con la realidad social de Galicia.
Vivienda y Sanidad: otros pilares del anuncio
Más allá del control laboral, el discurso (que marca una brecha en la legislatura) ha servido para desgranar otras iniciativas estratégicas:
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Vivienda protegida: Se ampliarán los límites de ingresos para que más ciudadanos puedan acceder a estas viviendas y se aplicará una bonificación total (100%) en el impuesto de actos jurídicos documentados para estas propiedades.
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Atención primaria: Se ha anunciado la creación de una Dirección General específica para reforzar el primer nivel asistencial y una reforma integral del sistema.
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Dependencia: El Gobierno gallego prevé extender el «bono cuidado» para alcanzar a 40.000 beneficiarios.
Un mensaje al Gobierno Central
En clave externa, Rueda ha aprovechado la tribuna para reivindicar un «autonomismo útil» frente al Ejecutivo central. El presidente gallego ha exigido un sistema de financiación justa y transparente, y ha rechazado acuerdos bilaterales opacos.
Asimismo, ha expresado su confianza en que Galicia asuma este mismo año las competencias para gestionar permisos de trabajo, mientras confirmaba la reapertura de la delegación de la Xunta en Buenos Aires como parte de su estrategia de acción exterior.







