La Policía Local de Ibiza ha intervenido este lunes en la zona de Ca n’Escandell, donde se habían levantado casetas y tiendas de campaña en un área forestal del municipio. El objetivo del operativo, según han informado las autoridades, es impedir que estos asentamientos crezcan y evitar los riesgos que suponen para la seguridad, la salubridad y la prevención de incendios.
“Hoy estamos actuando en la zona de Ca n’Escandell, donde varias personas ya habían levantado casetas y tiendas de campaña. Se está actuando en el lugar para evitar este tipo de acampadas. Recordamos que acampar no está permitido en nuestro municipio”, ha indicado la Policía a través de sus redes sociales.
El Ayuntamiento refuerza el mensaje
El alcalde de Ibiza, Rafael Triguero, también se ha pronunciado públicamente sobre este tipo de actuaciones, subrayando que la policía mantiene un control exhaustivo para evitar que se consoliden más asentamientos ilegales. “Desde el Ayuntamiento debemos garantizar la seguridad y evitar riesgos de incendio en las zonas boscosas de la ciudad”, ha señalado.
La actuación se enmarca en la estrategia municipal para prevenir el chabolismo en zonas no urbanizadas del municipio. Aunque desde el Ayuntamiento no se ha informado aún del número de personas desalojadas ni de sanciones impuestas, se insiste en la tolerancia cero frente a las ocupaciones irregulares, especialmente en zonas naturales con alto riesgo de incendio.
Aerta por nuevos focos
Esta actuación policial se suma a una serie de intervenciones recientes en el municipio de Ibiza, como el desmantelamiento del asentamiento en Can Palau de Baix y el desalojo del aparcamiento de es Gorg, donde durante meses permanecieron estacionadas decenas de caravanas y autocaravanas en situación irregular.
Desde Vila, además, temen que el inminente desalojo del asentamiento de Can Rova 2, programado para este martes 15 de julio por la mañana, haga que muchos de sus habitantes se trasladen a zonas forestales del término municipal. Desde el consistorio se insiste en que estos movimientos podrían incrementar el riesgo de incendios en áreas especialmente sensibles del entorno natural.