La Pequeña y Mediana Empresa de las Pitiusas (Pimeef) ha expresado su resignación ante la falta de acciones conjuntas entre las administraciones locales para controlar la afluencia de cruceros en Ibiza.
A pesar de las reiteradas solicitudes del Consell y el Ayuntamiento de Ibiza para limitar a dos los barcos atracados simultáneamente, la realidad muestra que este verano ya han coincidido hasta tres cruceros, sumando alrededor de 10.000 pasajeros.
Alfonso Rojo, presidente de la Pimeef, destacó que la programación de las escalas para este año ya estaba establecida, lo que imposibilita cambios inmediatos. «Nuestros estudios indican que podemos atender a unas 6.000 personas siempre y cuando no desembarquen todas al mismo tiempo», afirmó Rojo en diálogo con Radio Ibiza.
Preocupación
La preocupación principal radica en que la infraestructura actual de la isla, especialmente en términos de transporte y servicios básicos, no está preparada para manejar la llegada masiva de visitantes sin una planificación adecuada.
Las autoridades locales habían solicitado información previa sobre las escalas de los cruceros para poder reforzar el transporte público y otros servicios esenciales, evitando así situaciones de saturación y aglomeraciones.
Sin embargo, la falta de sincronización entre las distintas administraciones ha llevado a la Pimeef a asumir que cualquier regulación efectiva no se materializará hasta la temporada de 2025.