El Consell de Ibiza ha defendido el uso de la ecotasa para financiar el traslado de residuos fuera de la isla y ha respondido a las críticas de Més, en pleno debate sobre el plan para exportar basura a Mallorca. La institución sostiene que la medida está justificada por el peso del turismo en la generación de residuos y recuerda que ya contemplaba una inversión de hasta 10 millones de euros para 2026.
En relación con la financiación, el Consell ha explicado que en los presupuestos de 2026 se incluyó inicialmente una partida de tres millones de euros. “Ya se habló de la posibilidad de suplementar el presupuesto para llegar a los 10 millones previstos”, han señalado, en referencia al coste estimado para este año dentro del plan de gestión de residuos.
Este planteamiento abre la puerta a que la institución insular pueda cubrir el gasto con recursos propios si fuera necesario. Este suplemento presupuestario sugiere que el coste podría asumirse incluso sin financiación del ITS, en caso de que esta no se materialice.
El argumento del turismo
De todos modos, desde el Consell han insistido en que “buena parte de los residuos que se generan en la isla provienen de la actividad turística”, han subrayado, en línea con el discurso defendido también por el presidente del Consell de Formentera.
A partir de esta premisa, la institución considera justificado recurrir al Impuesto de Turismo Sostenible. El objetivo es que la propia actividad turística contribuya a compensar una de sus externalidades directas, como es la generación de residuos, según la argumentación trasladada.
Ayer, durante la reunión entre los presidentes de los Consells de Ibiza y Formentera, ambos acordaron solicitar financiación a través del Impuesto de Turismo Sostenible para afrontar un coste estimado de unos 10 millones de euros anuales. Según señalaron, es «debido al incremento poblacional en temporada alta». Las administraciones insulares sostienen que esta vía encaja con la finalidad del impuesto, orientado a mitigar impactos del turismo.
Choque político
La respuesta del Consell se produce tras las críticas de Més, que denunció que Ibiza y Formentera pretenden utilizar la ecotasa para enviar basura a Mallorca. El debate político se ha intensificado a raíz del plan activado por Ibiza, dotado con hasta 10 millones de euros, para aliviar la saturación de las infraestructuras de tratamiento en la isla.
Según Més, la decisión de los Consells pitiusos es «especialmente grave» y «contradice el espíritu del ITS», ya que señalan que la ecotasa debe servir para reducir el impacto del turismo, y no para impulsar operaciones que, a su juicio, “incrementan la huella ambiental”.
La semana pasada, el Consell d’Alcaldes de Ibiza aprobó el Plan de Cooperación Municipal para 2026. Incluye 10 millones de euros para financiar la prueba piloto de traslado de residuos hacia la planta de TIRME, en Mallorca.
El Consell prevé iniciar el traslado de residuos antes del verano. Esta medida es una prueba piloto mientras se define el modelo a largo plazo que adoptará la isla ante la situación del vertedero de Ca na Putxa, la instalación donde actualmente termina gran parte de la basura generada en Ibiza. La capacidad del vertedero se está reduciendo progresivamente, mientras que la normativa europea sobre residuos apunta a a reducir al mínimo la cantidad de basura que termina enterrada. Así, Ibiza analiza enviar su basura definitivamente a la planta de Mallorca, o construir una incineradora propia en la isla. De todos modos, si se opta por esta última opción, pasarán años antes de que se levante la incineradora ibicenca, por lo que el traslado de residuos hasta Son Reus se proyecta por varios años.













