La Torre d’en Rovira es una edificación del siglo XVIII declarada Bien de Interés Cultural (BIC). Pero su valor histórico y patrimonial parece no haber sido comprendido tanto por su propietario como por influencers de la isla, que han montado una feria de ropa allí dentro.
Así lo ha denunciado la Policía Local de Sant Josep. El cuerpo municipal ha advertido en sus redes sociales de la realización de una actividad sin la correspondiente autorización administrativa en el interior de la torre en cuestipon.
Torre costera reconvertida temporalmente sin permiso
La intervención policial se produjo tras detectar una actuación que vulneraba la normativa de protección del patrimonio. Según informó el propio cuerpo en redes sociales, la actividad —no detallada en el comunicado— se desarrollaba en el interior de la torre, un recinto privado que forma parte del legado defensivo de la isla.
La Torre d’en Rovira fue una estructura clave en la vigilancia costera y la defensa contra ataques piratas, motivo por el cual está legalmente protegida.
“Su importancia histórica y cultural exige el máximo respeto y protección”, subraya la Policía Local en sus redes sociales.
¿Qué ocurría ahí dentro?
Aunque el comunicado policía no fue explícito en cuanto a la actividad ocurrida dentro de la torre, lo que se desprende de la información solicitada es que se comercializaban productos de la marca de indumentaria deportiva Nike.
Además de cursar la correspondiente denuncia, los agentes ordenaron la retirada inmediata de los elementos instalados. La Policía también ha anunciado que trasladará los hechos a las autoridades competentes en materia de patrimonio en las Illes Balears, por si pudiera derivarse alguna responsabilidad adicional.
Desde el Ayuntamiento recuerdan que no está permitido utilizar espacios BIC sin los permisos pertinentes, independientemente de su titularidad.
¿Cómo llegó la Policía a conocer de dichas actividades?
El caso ha cobrado notoriedad en redes sociales, donde se han difundido vídeos e imágenes de la instalación en la torre, algunos de ellos compartidos por conocidos perfiles en Instagram. Entre los contenidos señalados por la Policía figuran enlaces a los perfiles de usuarios como @lexa.services, @mirandamakaroff y un reel promocional.
Estos influencers, que luego borraron los enlaces, aluden a que se ha tratado de exhibiciones, que no es en sí mismo una tienda montada.
¿Cuál ha sido la reacción ante este hecho?
La actuación policial ha desatado una ola de críticas e indignación en redes sociales, donde numerosos usuarios han lamentado la permisividad institucional y la utilización indebida de un espacio protegido.
“La gente se toma esta isla por el pito del sereno”, denunciaba un usuario, mientras otro apuntaba que “ojalà algún día las multas sean proporcionales a la renta, porque esta gente se ríe de las multitas”.
Otros comentarios señalaban directamente a la empresa implicada —“¿Por qué no queréis hacer público el nombre de la marca global? ¡N-I-K-E!”— y criticaban al propietario por permitir el montaje: “Gracias al gran soborno aceptado felizmente por el dueño de la torre 🤑”.
La mayoría de las reacciones coinciden en exigir una sanción ejemplar y mayor control por parte del consistorio: “Espero que se sancione como es debido y que no se vuelva a repetir. No se puede tener permisividad con la gentuza que viene a reventar nuestra querida isla”.