Jordi Grimau, reconocido por su brillante carrera en el baloncesto español, ha decidido poner fin a una trayectoria de 30 años en el deporte tras la finalización de la participación en los play-offs de la LEB Plata con el CB Sant Antoni.
En una rueda de prensa cargada de emoción y nostalgia en el pabellón de Sa Pedrera, en Ibiza, Grimau anunció su retiro del básquet profesional. El escolta catalán, quien llegó a la isla en 2020 para liderar el proyecto del CB Sant Antoni, expresó su gratitud y amor por el club y la comunidad ibicenca.
Durante su carrera, dejó una huella imborrable en varios equipos, incluyendo el FC Barcelona, Baskonia, Estudiantes y Palencia, entre otros. Ahora, cerca de cumplir 41 años, Grimau elige despedirse rodeado de seres queridos y amigos en el lugar que considera su hogar.
«Anuncio oficialmente que estos serán mis últimos partidos como jugador profesional, espero que sean cinco. Mi relación con el club continúa como mínimo un año más, seguiré como director deportivo y ayudando en la gerencia. Nada termina aquí, es un punto y seguido dentro de mi etapa en el Bàsquet Sant Antoni», afirmó Grimau ante los presentes.
Su trayectoria
Desde sus inicios en la cantera del FC Barcelona hasta su llegada al CB en 2020, Jorge Grimau ha dejado una marca imborrable en el baloncesto español.
«El camino que empecé a los cuatro añitos en la cantera del Barça hasta 2001 que debuté como profesional, me ha llevado 22 años después aquí, a poder despedirme rodeado de gente muy querida en el pueblo que siento como mío», expresó con nostalgia.
Durante la rueda de prensa, Jorge Grimau recordó sus años de lucha y dedicación en diversos equipos de la Liga Española de Baloncesto, resaltando su compromiso y amor por el deporte.
«Me despido no sin dudas, nunca hay un buen momento para esto, pero feliz de cumplir un sueño. Me voy sintiendo que estoy al nivel competitivo de mis compañeros y que fui útil para el equipo», agregó con determinación.
A pesar de no acumular muchos títulos, Grimau considera que su mayor logro es haberse ganado el respeto en la cancha y dejar un legado de esfuerzo y dedicación.
«Aunque tengo pocos títulos y trofeos de los que presumir, este será el mayor que me puedo llevar, poder transmitir a mis niños que luchando no siempre se gana, pero se es respetado», afirmó con convicción.