Las especulaciones sobre un posible romance entre Kim Kardashian y Lewis Hamilton sumaron un nuevo capítulo este domingo durante el Super Bowl LX. El evento deportivo más importante de Estados Unidos sirvió como escenario para la primera aparición pública de ambos juntos, una imagen que no tardó en viralizarse y que volvió a colocar a la empresaria y al piloto en el centro de la escena mediática.
El encuentro se produjo en el Levi’s Stadium de California, durante la final disputada entre New England Patriots y Seattle Seahawks. Minutos antes de la patada inicial, las cámaras de la transmisión oficial captaron a Kim Kardashian y a Lewis Hamilton conversando de manera distendida en uno de los palcos más exclusivos del estadio.
Una imagen que recorrió las redes
Las imágenes mostraron a ambas celebridades compartiendo una charla relajada, con gestos de cercanía que no pasaron inadvertidos para los espectadores. Bastaron apenas unos segundos al aire para que los fragmentos del momento comenzaran a circular de forma masiva en redes sociales, donde miles de usuarios comentaron la escena y la interpretaron como una señal clara de un vínculo sentimental.
Lewis Hamilton and Kim Kardashian show off their love for the first time at Super Bowl LX! pic.twitter.com/lGfIxOh84X
— Shuffle: AI You Can Text (@addshuffle) February 9, 2026
Tanto Kim Kardashian como Lewis Hamilton eligieron atuendos sobrios, dominados por el color negro, aunque sin renunciar a sus estilos personales. La empresaria y estrella televisiva, ícono global de la moda, y el siete veces campeón del mundo de Fórmula 1 mantuvieron una estética discreta, acorde al contexto, pero con la impronta que los caracteriza.
El antecedente en Inglaterra
La aparición conjunta en el Super Bowl no fue un hecho aislado. Días antes, ambos habían sido vistos juntos en una cita privada en un exclusivo club de campo llamado Estelle Manor, ubicado en Witney, una localidad del condado británico de Oxfordshire. Ese encuentro, que se produjo el sábado 31 de enero, fue el punto de partida de los rumores que ahora parecen cobrar más fuerza.
Para aquella ocasión, Kim Kardashian viajó desde Los Ángeles en un jet privado y arribó al establecimiento acompañada por un importante equipo de seguridad y asistentes, quienes se encargaron de trasladar su equipaje hasta la propiedad. Lewis Hamilton, en tanto, habría llegado aproximadamente una hora más tarde, luego de desplazarse en helicóptero desde Battersea, en Londres.
Según trascendió, la empresaria contrató una de las habitaciones más destacadas del lugar, cuyo valor rondaría los 1.000 dólares por noche. Durante la estadía, ambos disfrutaron de servicios exclusivos, como sesiones de spa y masajes, con el objetivo de pasar tiempo a solas y lejos de la atención mediática.
Un operativo de máxima discreción
Pese al hermetismo que rodeó al encuentro en Inglaterra, empleados del establecimiento brindaron detalles a The Sun y coincidieron en describir la cita como “muy romántica”. Además, confirmaron que Kim Kardashian y Lewis Hamilton contaron con exclusividad total para el uso de las instalaciones, evitando cualquier tipo de contacto con otros huéspedes.
Otro de los datos que se conocieron es que la pareja habría tenido una cena privada en un salón especial del club. “Ella tenía dos guardaespaldas y Lewis tenía un oficial de protección personal, pero ellos permanecieron en un segundo plano. Dos de los tres estaban de guardia frente a la puerta de su habitación, para que nadie pudiera molestarlos”, detallaron sobre el despliegue de seguridad.
La visita al club de campo se extendió por apenas un día. A la mañana siguiente, Hamilton abandonó el lugar por la entrada principal, mientras que Kim Kardashian optó por una salida lateral, donde la aguardaban sus custodios. Tras ese breve paso por Inglaterra, ambos se habrían trasladado a Francia para alojarse en otro exclusivo condominio en París, según informó la cuenta Deuxmoi, que también compartió imágenes vinculadas al episodio.
Una relación que viene de años atrás
Más allá de la actualidad, el vínculo entre Kim Kardashian y Lewis Hamilton no es nuevo. Ambos se conocen desde 2014, cuando coincidieron por primera vez en los premios GQ Men of the Year. En aquel momento, el piloto mantenía una relación con Nicole Scherzinger, mientras que Kim estaba casada con Kanye West.
Desde entonces, sus caminos se cruzaron en múltiples eventos internacionales, desfiles y celebraciones de alto perfil, aunque nunca se había registrado un acercamiento tan evidente como el que se produjo en las últimas semanas. La diferencia, según señalan quienes siguen de cerca sus trayectorias, es que hoy ambos se encuentran en etapas personales muy distintas a las de aquella primera época.
Contexto personal y profesional
Kim Kardashian es madre de cuatro hijos y se encuentra divorciada de Kanye West. Tras la separación, decidió reducir su exposición mediática en lo que respecta a su vida sentimental y concentrarse en proyectos personales y académicos, entre ellos sus estudios de Derecho.
Lewis Hamilton, por su parte, ha tenido una vida amorosa muy expuesta a lo largo de los años, con relaciones que ocuparon titulares en todo el mundo. En la actualidad, el piloto está enfocado en su carrera deportiva y en lo que será el inicio de una nueva temporada de Fórmula 1.
A pocos días del comienzo del campeonato, Hamilton aguarda ajustes en el monoplaza de Ferrari, la escudería que lo contrató hasta finales de este año, con el objetivo de afrontar un nuevo desafío en la máxima categoría del automovilismo.
¿Romance confirmado?
Por ahora, ni Kim Kardashian ni Lewis Hamilton hicieron declaraciones públicas sobre su relación. Sin embargo, la aparición conjunta en un evento de la magnitud del Super Bowl LX y los antecedentes de encuentros privados en Europa refuerzan la idea de que el vínculo atraviesa una etapa distinta.
Las imágenes en California no confirman de manera explícita un romance, pero sí marcan un antes y un después en una historia que, hasta ahora, se había desarrollado bajo un estricto hermetismo. En el mundo de las celebridades, mostrarse juntos en público suele ser un mensaje tan claro como cualquier comunicado oficial.









