La Autoridad Portuaria de Baleares ha instado a los propietarios del yate de 20 metros que se incendió el pasado viernes frente al puerto de Ibiza a reflotar la embarcación, que terminó hundida tras el siniestro, mientras parte de sus restos han alcanzado el entorno del parque natural de Ses Salines.
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El incendio se produjo cuando el barco, dedicado al alquiler, realizaba la maniobra de entrada al puerto con una familia extranjera a bordo —dos adultos y dos niños— junto al capitán y un marinero. El fuego se originó en la sala de máquinas y se propagó rápidamente, obligando a activar un amplio operativo de emergencia en la zona portuaria.
Tras el incendio, Salvamento Marítimo procedió a remolcar la embarcación mar adentro para alejarla de la bocana del puerto, en una maniobra destinada a minimizar riesgos tanto para la navegación como para el entorno. Finalmente, el yate quedó hundido a unos 300 metros de la entrada.

Restos en Ses Salines y tareas de limpieza
Como consecuencia del siniestro, restos de la embarcación han llegado hasta zonas del parque natural de Ses Salines, en concreto en áreas como sa Sal Rossa y es Cavallet, donde operarios de la aseguradora están llevando a cabo labores de limpieza.
Desde la APB han detallado que «el foco operativo se centra en las tareas técnicas de reflotamiento del pecio, así como en la recogida, clasificación y gestión de los residuos generados, con el objetivo de garantizar la seguridad portuaria y la protección del medio marino».
No se han detectado manchas de combustible de gran alcance, aunque sí presencia de gasolina en la superficie del agua, lo que ha obligado a extremar las tareas de control en un entorno protegido.
«Los trabajos continúan en marcha bajo supervisión directa de la APB, que mantiene activos los dispositivos de control y seguimiento hasta la completa normalización del área afectada. Se prevé que a final de semana se puedan llevar a cabo las operaciones de reflotamiento si las condiciones meteorológicas lo permiten«, han detallado este lunes desde la APB.
Investigación abierta y reflotamiento
La Autoridad Portuaria ha requerido formalmente a la propiedad del yate que proceda a su reflotamiento, mientras que Capitanía Marítima ha abierto una investigación para esclarecer las causas del incendio.
El episodio ha generado preocupación por su impacto en una zona de alto valor ambiental, al tiempo que mantiene activados los protocolos de vigilancia sobre posibles afecciones derivadas del hundimiento.
Sin daños ambientales
Desde el Ayuntamiento de Sant Josep, no ha provocado ningún impacto medioambiental y activará la limpieza de los restos de la embarcación.
Este domingo se ha hecho una inspección técnica en la zona de sa Sal Rossa y la Xaranga para evaluar el impacto de los restos del yate.
Tras el análisis, las administraciones han determinado que la situación no presenta peligro para la ciudadanía ni tiene ninguna incidencia relevante para el medio ambiente.
Por ello, la playa se ha reabierto con normalidad después de las restricciones preventivas durante la misma mañana. «Ahora mismo las condiciones del baño y del uso de la playa son seguras tanto para bañistas como para el medio ambiente«, ha dicho el alcalde, Vicent Roig.

El director general de Emergencias, Pablo Gárriz, ha afirmado que no hay un vertido de combustible pesado, ya que la mayoría se consumió durante el incendio, pero sí que hay una película muy fina que con el viento y el mar se va evaporando.
El Ayuntamiento ha subrayado que, a pesar de la ausencia de riesgo, activará este lunes un dispositivo de limpieza manual para retirar residuos sólidores derivados del siniestro.











