La realidad de las personas sin hogar en Ibiza sigue siendo una de las caras menos visibles de la isla. Cáritas atiende a unas 250 personas al año en su centro de día, aunque esta cifra no representa la totalidad de quienes se encuentran en situación de sinhogarismo. La entidad advierte, además, de que las mujeres que viven en la calle encuentran dificultades para acceder a los recursos de atención existentes.
La situación ha vuelto a ponerse sobre la mesa este jueves, 22 de octubre, con motivo del Día de las Personas Sin Hogar, que Cáritas Diocesana de Ibiza ha conmemorado con un acto reivindicativo y de sensibilización en el paseo de Vara de Rey, bajo el lema Un hogar es mucho más que un sitio donde vivir, es un lugar al que pertenecer.
En declaraciones a La Voz de Ibiza, Gustavo, representante de la entidad, ha advertido de que las personas sin hogar están quedando relegadas frente a otras preocupaciones sociales. «Es un día para dar voz y visibilidad a un colectivo que, por desgracia, se está quedando casi más invisibilizado que antes», ha explicado.
Según ha señalado, mientras buena parte de la atención pública se concentra en las dificultades de acceso a la vivienda que afectan a amplios sectores de la población, existe otro colectivo cuya situación es todavía más extrema: el de quienes directamente no tienen acceso a ningún lugar donde vivir.
Unas 250 personas atendidas cada año
El representante de Cáritas ha explicado que el centro de día atiende aproximadamente a 250 personas anualmente, con situaciones personales y familiares muy diversas.
«Algunas de estas sí que tienen familias por detrás», ha indicado, antes de señalar que entre las personas atendidas predomina el perfil masculino.
Sin embargo, ha matizado que esta mayoría de hombres no significa que las mujeres no sufran el sinhogarismo en Ibiza.
«Tampoco estamos consiguiendo que lleguen las mujeres, que también las hay en calle», ha reconocido.
En este sentido, ha apuntado a la necesidad de disponer de espacios y recursos más adaptados a las mujeres que se encuentran en esta situación.
El objetivo del trabajo diario de Cáritas es acompañar a estas personas en la resolución de sus dificultades para que puedan recuperar progresivamente su autonomía y reintegrarse en la sociedad.
Las dificultades para salir de la calle
La recuperación de una vida estable no depende únicamente de disponer de una vivienda. Según ha explicado Tavo, entre las personas atendidas existen situaciones complejas en las que pueden confluir problemas de consumo y de salud mental.
Se trata de dificultades que requieren acompañamiento y atención especializada y que, en muchos casos, no pueden resolverse de forma inmediata.
El representante de Cáritas ha insistido en que tener un hogar significa mucho más que disponer de cuatro paredes y un techo.
Es también contar con un espacio propio donde sentirse seguro, recuperar la confianza y reconstruir las relaciones personales y sociales que se deterioran cuando alguien pierde su hogar.
«Esto no es una elección»
Durante la jornada celebrada en Vara de Rey, Cáritas ha organizado distintas actividades de sensibilización, entre ellas la presentación de una casa de cartón con mensajes reivindicativos y la lectura de un manifiesto a cargo de una persona participante de la entidad.
El texto ha puesto el acento en las consecuencias personales y emocionales de vivir sin un hogar, más allá de la falta de alojamiento.
«Es una situación muy dura, inestable e inhumana», recoge el manifiesto, que describe la incertidumbre sobre dónde vivir, el desgaste emocional y la sensación constante de ser juzgado.
Uno de sus mensajes centrales ha sido que vivir sin hogar no es una decisión personal y que las causas de esta exclusión son también sociales, económicas y políticas.
El documento denuncia, además, que los recursos disponibles son insuficientes y están saturados, al tiempo que reclama una mayor implicación institucional para garantizar el acceso a una vivienda estable, segura y adecuada.
Un llamamiento a toda la sociedad
La campaña de este año insiste en que el hogar no debe entenderse únicamente como un espacio físico, sino también como un lugar de pertenencia, convivencia y apoyo.
Cáritas recuerda que la pérdida del hogar puede implicar también la ruptura de vínculos familiares, comunitarios y sociales, y pide combatir los prejuicios que afectan a las personas en situación de exclusión.
Con el mensaje «Para. Acércate. Actúa. ¡Nadie sin hogar!», la entidad ha cerrado su reivindicación apelando tanto a las administraciones públicas como al conjunto de la ciudadanía.
La jornada ha servido para recordar que, detrás de las cifras de atención social, hay personas que buscan algo más que un techo: recuperar un lugar en la comunidad.











