La estación de autobuses de Ibiza (CETIS) vive este miércoles por la tarde una fuerte acumulación de viajeros a la espera del bus. Una imagen tomada en la terminal y remitida a La Voz de Ibiza muestra una larga cola de pasajeros para acceder a la línea T1, que une la capital con Sant Antoni de Portmany, uno de los principales accesos a los miradores del oeste de la isla en la tarde del eclipse total de Sol.
Las esperas se producen pese al dispositivo especial de transporte público activado por el Consell de Ibiza, que reforzó las líneas con más demanda para absorber la avalancha de desplazamientos prevista. La afluencia de residentes y turistas hacia la misma zona y en la misma franja horaria ha tensionado el servicio en la terminal.
Un refuerzo que no ha frenado las colas
El plan del Consell aumentó la frecuencia de la T1 (Ibiza – Sant Antoni) un 33%. En paralelo, amplió la T2 (Ibiza – Sant Josep – Sant Antoni) un 20%, la T5 (Santa Eulària – Sant Antoni) un 50% y la P7 (Sant Antoni – Cala Salada) otro 50%. En el norte, la P6 (Can Coroner – Benirràs) duplicó su frecuencia, con un aumento del 100% y la opción de sumar un tercer vehículo.
La concentración de la demanda responde a la propia naturaleza del fenómeno: la totalidad se ve mejor con el horizonte occidental despejado, lo que dirige a buena parte de los visitantes hacia la misma franja de costa —la del suroeste— y en un intervalo de tiempo muy corto.
Un servicio condicionado al tráfico
El propio Consell advirtió de que la circulación de los autobuses y el acceso en bus a las playas dependerían del estado de las carreteras, dado que el operativo de movilidad contempla cortes y accesos restringidos en la costa oeste y en el norte. La institución recomendó adelantar los desplazamientos a las horas previas al inicio del eclipse y no apurar los tiempos.
El paso de los autobuses en tiempo real puede seguirse a través de la aplicación Alsa Mobi4U.









