La aparición de una serpiente de gran tamaño a plena luz del día en el río de Santa Eulària ha vuelto a encender la preocupación entre vecinos de Ibiza, en un contexto en el que crece la sensación de que la presencia de estos reptiles está fuera de control.
El avistamiento, captado en vídeo por un residente de la zona el pasado viernes, muestra al animal enrollado entre las piedras del entorno frecuentado. “Me la encontré mientras pescaba, la vi de lejos por el tamaño”, ha explicado el vecino que difundió las imágenes.
Preocupación por el impacto en la fauna
Más allá del susto puntual, la inquietud se centra en las consecuencias ecológicas. Diversos comentarios y expertos señalan el impacto directo sobre la lagartija pitiusa, una especie autóctona especialmente vulnerable a la presencia de serpientes invasoras.
Este problema, que lleva años sobre la mesa, ha ido ganando relevancia ante el aumento de avistamientos en diferentes puntos de la isla.
Un fenómeno en crecimiento
Hace solo unos días, otra vecina en Sant Jordi se encontró con un ejemplar de gran tamaño por el jardín de su casa. En los últimos veranos los encuentros con serpientes se han multiplicado, tanto en zonas rurales como en áreas habitadas, alimentando la percepción de que su expansión no está completamente controlada.
El debate sobre cómo gestionar esta situación vuelve así a primera línea, con una creciente preocupación social ante la posible extensión del problema.
Según coinciden diversas fuentes, no suponen un riesgo directo para las personas, aunque su presencia genera inquietud.
Con la llegada de la temporada estival, muchos residentes temen que los avistamientos aumenten, coincidiendo con una mayor actividad al aire libre.











