Las obras de Dalt Vila siguen generando inquietud entre los comerciantes a pocas semanas del inicio de la temporada turística. A través de un documento remitido al concejal Juan Flores, los negocios de la zona han trasladado hasta 14 dudas clave sobre el desarrollo de los trabajos, los plazos y el impacto en su actividad.
Aunque estas cuestiones han sido planteadas principalmente por comerciantes de la Plaza de Vila, advierten de que en otras zonas como la calle Sa Carrossa o la plaza de los Desamparados la situación es incluso más compleja debido al mayor retraso de las obras.
El Ayuntamiento anunció que la intervención, iniciada en noviembre, se desarrollaría en dos fases con una duración aproximada de seis meses para la primera. Sin embargo, la realidad sobre el terreno ha generado críticas, incluso desde la oposición, que denuncia falta de información y señala a los comercios como los principales perjudicados.
Incertidumbre de cara a Semana Santa
Una de las principales preocupaciones es si la zona estará en condiciones mínimas para abrir durante Semana Santa, una fecha clave para el inicio de la actividad.
Según la previsión municipal, la Plaza de Vila debería quedar despejada en torno al 30 de marzo, aunque no completamente finalizada. Aun así, los comerciantes dudan de que puedan acondicionar sus locales a tiempo.
“Estamos esperando que, al menos, retiren el material de la plaza para poder empezar a preparar todo. Ahora mismo es complicado limpiar, montar terrazas o reabrir”, explica uno de los afectados.
En otras zonas, como la calle que conecta con la plaza de los Desamparados, las obras avanzan más lentamente debido a la aparición de restos arqueológicos y la presencia de tuberías de fibrocemento, lo que ha obligado a paralizar parcialmente los trabajos.
De hecho, la posibilidad de que esta vía sea transitable tras Semana Santa es incierta. Hasta que no finalice el pavimentado completo, no se permitirá el paso, lo que complica la apertura de los negocios en esa área.

Procesiones en duda y plazos ajustados
Otra de las incógnitas es la celebración de la procesión de Semana Santa, cuyo recorrido habitual podría verse afectado por el estado de las calles.
“Queda mucha tarea por hacer. No creo que esté listo para que pase la procesión”, señalan comerciantes, que ven difícil que los trabajos estén suficientemente avanzados.
El Ayuntamiento sitúa el final de esta primera fase a principios de mayo, aunque el sector teme que los plazos puedan alargarse.
Segunda fase y nuevos problemas
La segunda fase de las obras, prevista a partir de octubre y con una duración estimada de seis meses, se centrará en la calle Sa Carrossa. Aunque en principio no afectará directamente a los comercios, sí generará limitaciones puntuales en el tráfico y el aparcamiento.
Los trabajos incluirán intervenciones en infraestructuras, pavimentación y actuaciones sobre la muralla, como su consolidación.
La barrera de acceso, otro foco de preocupación
Más allá de las obras, la futura barrera de acceso a Dalt Vila es otra de las grandes inquietudes del sector. Aunque todavía no hay fecha para su puesta en marcha, los comerciantes ya conocen algunas de sus condiciones.
La barrera permanecerá cerrada de forma permanente y solo se abrirá para vehículos autorizados. Además, se mantendrán los horarios de carga y descarga, con mayor control: quienes incumplan las franjas podrán ser sancionados.
Esto obligará a proveedores —incluidos los que reparten de madrugada— a contar con autorizaciones específicas. También afectará a las motos, que dejarán de tener acceso libre y deberán solicitar permiso, una medida que preocupa especialmente a trabajadores del sector servicios.
Como alternativa, se ha habilitado un aparcamiento para motos en el Soto, aunque los comerciantes consideran que no resuelve completamente el problema.
Además, será necesario renovar los permisos de acceso, ya que solo serán válidos los emitidos a partir de octubre de 2025.
Reclaman más información
Ante este escenario, los comerciantes piden al Ayuntamiento una mayor claridad y comunicación. Solicitan, por ejemplo, la emisión de una circular informativa detallada —similar a la que se distribuye durante la Feria Medieval— para conocer cómo les afectarán los cambios.
Ver esta publicación en Instagram
Las 14 dudas de los comerciantes de Dalt Vila y las respuestas del Ayuntamiento
-
¿Cuándo se despejará la Plaza de Vila?: Está previsto despejarla en torno al 30 de marzo, coincidiendo con la semana de Semana Santa, aunque no estará completamente finalizada.
-
¿En qué estado están las obras entre la Plaza de Vila y la Plaza de los Desamparados?: La zona está parcialmente pavimentada. Los trabajos se han visto condicionados por la aparición de restos arqueológicos y una tubería de fibrocemento aún pendiente de retirada. En la plaza de los Desamparados se están ejecutando infraestructuras.
2.a ¿Será transitable esta calle después de Semana Santa?: No completamente. Mientras existan zanjas abiertas, no se permitirá el paso por motivos de seguridad.
2.b ¿Podrán abrir los comercios tras Semana Santa?: En zonas como Desamparados, no podrán hacerlo hasta que el pavimento esté completamente finalizado.
-
¿Se celebrará la procesión de Semana Santa y cuál será su recorrido?: Por el momento no se ha concretado el itinerario ni cómo afectarán las obras.
-
¿Cuándo finalizará la primera fase de las obras?: El Ayuntamiento sitúa el final en principios de mayo.
-
¿Cuándo comenzará y cuánto durará la segunda fase?: Está prevista para octubre y tendrá una duración aproximada de seis meses.
-
¿Qué zonas se verán afectadas?: Principalmente la calle Sa Carrossa.
-
¿Habrá restricciones de tráfico o aparcamiento?: No se cortará completamente el acceso rodado, pero habrá limitaciones puntuales en los tramos en obras. El aparcamiento se utilizará para acopio de material y organización del tráfico.
-
¿Qué tipo de intervenciones se realizarán?: Se actuará sobre infraestructuras, pavimentación y también en la muralla, con trabajos de consolidación y rejuntado.
8.a ¿Se volverán a abrir calles por el soterramiento de cableado?: No se prevén nuevas aperturas más allá de las actuaciones ya contempladas.
-
¿Cuándo entrará en funcionamiento la nueva barrera de acceso?: No hay una fecha concreta. Está pendiente la instalación de un interfono conectado con la Policía.
-
¿Se mantendrán los horarios de carga y descarga?: Sí, aunque con mayor control. Salir fuera del horario establecido podrá conllevar sanciones.
-
¿La barrera permanecerá cerrada fuera de los horarios?: Estará siempre cerrada y solo se abrirá para vehículos autorizados.
-
¿Qué ocurrirá con los proveedores que reparten de madrugada?: Deberán disponer de una autorización específica.
-
¿Las motos podrán acceder libremente?: No. También necesitarán autorización, como los coches. Para los trabajadores se ha habilitado un aparcamiento de motos en el Soto.
-
¿Habrá que renovar los permisos de acceso?: Sí. Solo serán válidas las autorizaciones emitidas a partir de octubre de 2025.












