Lo que comenzó como un despliegue rutinario de prevención de delitos en el distrito de Usera-Villaverde terminó el pasado jueves en un grave enfrentamiento vecinal. El balance de la operación se ha saldado con la detención de siete personas (entre ellas el exparlamentario de Unidas Podemos, Serigne Mbayé) y cinco policías nacionales heridos con pronóstico leve.
Según la Delegación del Gobierno, la situación escaló debido a la resistencia activa de los implicados durante un proceso de identificación.
El origen: un aviso por presunto robo
Los hechos se desencadenaron alrededor de las 19:45 horas tras una llamada al 091 con un aviso alertaba sobre dos individuos que, presuntamente, intentaban robarse un vehículo, un delito con alta incidencia en esa zona de la capital.
Según el relato oficial, uno de los individuos colaboró sin problemas al momento de ser identificado como sospechoso, mientras que el segundo se negó reiteradamente a facilitar sus datos con la intención de huir hacia un portal: fue en ese instante cuando el sospechoso comenzó a pedir auxilio a gritos, provocando que varios vecinos bajaran a la vía pública para increpar y enfrentarse a la patrulla.
Cargas, refuerzos y detenciones
Ante la hostilidad creciente, los agentes solicitaron refuerzos para controlar la situación. En el tumulto resultante fue arrestado Serigne Mbayé, junto a otras seis personas, bajo acusaciones de atentado a la autoridad y lesiones. Tras pasar varias horas en dependencias policiales, todos los detenidos fueron puestos en libertad alrededor de la 01:30 de la madrugada, aunque la investigación judicial sigue su curso.
Desde la Delegación del Gobierno se ha insistido en que la actuación fue una respuesta proporcional a un requerimiento ciudadano y que se garantizó en todo momento el Estado de Derecho. Sin embargo, el atestado ya ha sido remitido a los juzgados para que se evalúe la adecuación de la fuerza empleada.
Cruce de acusaciones: ¿Racismo o cumplimiento del deber?
Tras su liberación, Mbayé (quien fue portavoz del Sindicato de Manteros antes de dar el salto a la Asamblea de Madrid) denunció a través de redes sociales haber sido víctima de «persecución y violencia policial». Este argumento también ha sido utilizado por la líder de Podemos, Ione Belarra, quien ha exigido el fin de estas prácticas.
Por el contrario, el sindicato policial Jupol ha salido en defensa de los agentes, negando «sin matices» que se tratara de una «redada racista». Desde la organización sindical aseguran que la intervención fue legítima y necesaria para prevenir un delito, lamentando que se intente «criminalizar» a la Policía por una actuación que se vio entorpecida por la «violencia de los sospechosos».








