Una noche de verano en Ibiza, pensada como un paréntesis entre las rutinas del día a día y las responsabilidades familiares, terminó en tragedia para dos madres británicas de Bradford. Ebony Cordingley, de 26 años y madre de tres hijos, y Lauren Holmes, de 27 años y madre de dos, habían viajado a la isla para disfrutar de unos días de descanso. Lo que debía ser una escapada con amigas se convirtió, en cuestión de segundos, en una de esas historias que marcan para siempre a dos familias y conmocionan a toda una comunidad.
Un regreso al hotel que cambió sus vidas
Según relataron sus allegados a la prensa británica, la noche del 26 de agosto no tenía nada de especial: cenaron, rieron, pasaron tiempo juntas e incluso jugaron en unos columpios antes de regresar al hotel. Fue en ese trayecto, alrededor de la una y cincuenta de la madrugada, cuando un Toyota Corolla las arrolló en la carretera que conecta Ibiza con Sant Antoni. La violencia del impacto las dejó en el suelo con heridas muy graves, obligando a un traslado de urgencia a dos hospitales de la isla.
El parte médico más duro
Las noticias que llegan desde los centros sanitarios son demoledoras. Ebony Cordingley permanece ingresada en la Policlínica Nuestra Señora del Rosario con un hematoma cerebral, lesiones en los pulmones, varias costillas fracturadas y múltiples fracturas en las piernas. Su amiga Lauren Holmes está hospitalizada en la Unidad de Cuidados Intensivos de Can Misses, con fracturas en piernas, brazos y costillas, lesiones en la columna y un pulmón perforado. Los médicos la mantienen bajo fuerte medicación. Según contó su madre, Lauren está consciente, pero confusa, desorientada y sin recuerdos del accidente.
Familias al límite y testimonios desgarradores
El drama no solo se mide en términos médicos, sino también en el impacto emocional que ha sacudido a sus familias. La hermana de Ebony, Shannon, declaró que lo que debía ser una semana de vacaciones felices en Ibiza “se ha convertido en una pesadilla” y que sus vidas han quedado “patas arriba”.
“Este repentino y devastador accidente ha trastocado nuestro mundo y nuestra familia se enfrenta al momento más aterrador de nuestras vidas».
Desde el entorno de Lauren explican que lo más duro es verla lejos de casa, en otro país, mientras sus dos hijos pequeños la esperan sin comprender todavía la magnitud de lo sucedido. “No sabemos cuánto tiempo tardará en recuperarse ni qué secuelas le quedarán”, relató una de sus amigas.
«estamos haciendo todo lo posible para apoyarla a ella y a sus bebés en este momento, pero los desafíos que enfrentamos son abrumadores», ha añadido. Ambas han lanzado campañas en GoFundMe.
La solidaridad como respuesta
El Reino Unido ha seguido con enorme atención cada actualización sobre su estado. Amigos, vecinos y desconocidos han mostrado su apoyo a través de campañas de recaudación en GoFundMe que buscan cubrir tanto los gastos médicos como una eventual repatriación.
Para muchas personas, la historia de Ebony y Lauren simboliza la fragilidad de la vida: dos mujeres jóvenes, madres, que salieron de viaje para desconectar y que, de pronto, quedaron atrapadas en un hospital extranjero mientras sus familias tratan de sostenerse en medio de la incertidumbre.
Investigación en marcha
La Guardia Civil mantiene abierta la investigación para esclarecer lo sucedido aquella madrugada. El conductor del vehículo, un joven español de 24 años, se detuvo tras el atropello y fue sometido a un test de alcoholemia que, según la prensa británica, superó sin problemas. De momento no se ha informado de ninguna detención, mientras se analizan las circunstancias exactas del accidente.