Laura López vivía en su coche con sus dos perros cuando la grúa retiró el vehículo en Jesús, Ibiza, por carecer de seguro. Reconoce que llevaba unos 25 días sin póliza, pero explica que aquel coche era también el único lugar donde podía dormir. «Me dejaron en plena calle con las pertenencias que pude coger», relata a La Voz de Ibiza.
Laura es una mujer trans en proceso de transición. Cuenta que necesita atender su salud y recibir apoyo para poder avanzar, algo que se ha vuelto aún más difícil al quedarse sin un lugar donde vivir. Durante la entrevista expresa su angustia ante la posibilidad de pasar la noche en la calle, con sus dos perros y sin saber a quién acudir. Pide a las administraciones que escuchen su situación y la ayuden a encontrar una salida.
Según relata, la policía acudió después de que unos vecinos llamaran mientras un creador de contenido difundía en directo su situación. Los agentes le preguntaron qué ocurría y Laura les explicó que estaba viviendo en el coche y que se encontraba mal. Fue entonces, sostiene, cuando comprobaron que el vehículo no tenía seguro y le comunicaron que se lo llevaría la grúa.
Laura asegura que llevaba un mes intentando resolver el problema. Dice que la compañía con la que estaba asegurada, rechazó renovarle la póliza y que tampoco consiguió contratar una nueva con otra. Afirma que desconoce los motivos de ambas decisiones.
«Pensaba que iba a una habitación»
Lo que más le duele es lo que, según su versión, ocurrió después. Laura afirma que inicialmente le dijeron que podría alojarse en un hostal durante el fin de semana mientras buscaban una solución. Por eso, cuando llegó la grúa, recogió del coche las pertenencias que creyó necesarias para pasar esos días en una habitación.
Sin embargo, asegura que, una vez retirado el vehículo, le indicaron que debía encontrar alojamiento por sus propios medios porque tenía 200 euros en efectivo. «Ese dinero lo necesito para alimentarme y mantenerme», explica. Teme gastarlo en una habitación durante un par de noches y volver a quedarse en la calle sin recursos.
Laura insiste en el impacto que ha tenido para ella perder el coche: además de un medio de transporte, era el espacio donde guardaba sus cosas y se refugiaba con sus perros.
Un año y cinco meses viviendo en el coche
Laura cuenta que lleva alrededor de un año y cinco meses viviendo en el vehículo. Antes de llegar a Ibiza pasó por otros municipios en busca de ayuda y de una oportunidad para trabajar. Decidió trasladarse a la isla ante la proximidad del invierno porque, según explica, el clima le ayuda a sobrellevar sus problemas de salud.
Sitúa el origen de esas dificultades en una intervención policial ocurrida hace aproximadamente un año y medio en Villanueva del Arzobispo, Jaén. Denuncia que dos policías locales la tiraron al suelo y le fracturaron una vértebra lumbar. Asegura que los hechos están en manos de la Justicia y que la lesión limita su capacidad para volver a trabajar en la agricultura o la hostelería, sectores a los que se dedicaba anteriormente.
Sus dos perros son inseparables de ella. Quiere dejar claro que los cuida pese a sus escasos ingresos: asegura que tienen sus cartillas veterinarias al día y que procura darles la mejor alimentación que puede. «Me desvivo por mis dos animales», dice.
Ahora busca un lugar donde alojarse con ellos y desde el que pueda ocuparse de su salud. Está dispuesta a seguir contando públicamente lo que le ocurre con la esperanza de encontrar ayuda. «Me siento bastante afectada», reconoce.











