El nuevo reglamento del taxi y los vehículos de transporte con conductor (VTC) aprobado por el Govern balear sitúa a los ayuntamientos en el centro de la decisión sobre la implantación de estos servicios en Ibiza. La norma establece que, para obtener licencias VTC, se deberá conceder primero una licencia urbana y luego una interurbana. Y los consistorios son los encargados de otorgar la primera de estas licencias.
El decreto también prevé que los ayuntamientos puedan conceder o denegar estas autorizaciones en función de “criterios objetivos”, entre ellos factores como la congestión del tráfico, la planificación del transporte público, el impacto medioambiental o las necesidades reales de movilidad. Estos parámetros deberán justificarse mediante informes técnicos o en las ordenanzas municipales que adapten la normativa local al nuevo reglamento.
El reglamento establece además que los ayuntamientos disponen de un plazo máximo de un año para adaptar sus ordenanzas municipales al nuevo marco regulatorio, lo que incluye las condiciones para la autorización urbana de VTC.
Sin embargo, pese a que la norma ya fue aprobada y publicada hace más de dos semanas, los municipios de Ibiza avanzan con cautela mientras analizan su alcance jurídico y cómo aplicarla en la práctica.
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Los ayuntamientos estudian el reglamento
Las primeras respuestas de los cinco ayuntamientos de la isla ante las consultas de La Voz de Ibiza apuntan a que todavía no existe una posición definitiva sobre cómo aplicar la nueva normativa.
Desde Sant Joan han señalado que por ahora no se ha avanzado en la regulación de las VTC ni se han recibido solicitudes relacionadas con estas autorizaciones. En Sant Josep se han limitado a indicar que “trabajan en ello”, sin concretar todavía qué medidas adoptarán. Los ayuntamientos de Santa Eulària y Sant Antoni no habían respondido a las consultas de La Voz de Ibiza al cierre de esta información.
El caso más definido es el de Ibiza ciudad, donde el concejal de Movilidad, Rubén Sousa, reconoce que el Ayuntamiento sigue estudiando el decreto, pero tiene claro que no dará nuevas licencias VTC en el corto plazo.
“El reglamento es muy nuevo, los jurídicos lo están estudiando a fondo”, ha remarcado Sousa. Según la interpretación inicial del consistorio, las licencias deberían adjudicarse mediante un concurso público, por lo que el Ayuntamiento no concedería autorizaciones mientras ese procedimiento no exista.
Por ahora, el consistorio considera que no existe necesidad de abrir ese procedimiento a corto plazo. “No creemos que exista un procedimiento en el corto plazo. Creemos que las necesidades de transporte público en Ibiza están cubiertas para un largo plazo gracias a la cantidad de licencias ordinarias y estacionales de taxis, además del servicio de autobuses que comenzará a funcionar desde abril”.
Sousa señala además que, en caso de abrirse ese proceso, se establecerían requisitos específicos para las empresas, como condiciones medioambientales o la obligación de que los vehículos estén domiciliados en Ibiza. “Cuando haya concurso habrá unas bases y deberán cumplir ciertos requisitos”, destacó.
El taxi, expectante
Lo que hagan los ayuntamientos en esta materia es seguido de cerca por los taxistas. Vale recordar que la posibilidad de un aluvión de miles de solicitudes de licencias VTC en la isla es lo que tiene en vilo al sector desde que se aprobó la ley de 2024 y durante todo el período de tramitación del reglamento.
En esa línea, el representante de la Agrupación de Autotaxis de Baleares, Joan Marí Riera, ha señalado tras reunirse con la Conselleria de Movilidad que los municipios no parecen especialmente interesados en desarrollar la figura de la VTC urbana, lo que ayudaría a dar garantías.
Encaje con la estrategia jurídica del Consell
El protagonismo que ahora adquieren los ayuntamientos también encaja con la estrategia jurídica que el Consell de Ibiza ha planteado para frenar la avalancha de solicitudes de VTC registradas en la isla.
La institución insular ha defendido que la autorización urbana corresponde a los municipios, lo que en la práctica traslada a los ayuntamientos la decisión final sobre si estas licencias pueden operar.
Este planteamiento cobra especial relevancia teniendo en cuenta que en Ibiza se han presentado miles de solicitudes de licencias VTC, muchas vinculadas a plataformas como Uber.
Las VTC cuestionan la doble autorización
Desde el sector de las VTC han criticado este modelo regulatorio. La patronal Unauto ya advirtió durante la tramitación del reglamento que la exigencia de una doble autorización —insular y municipal— podría convertirse en una barrera administrativa para la actividad.
La asociación sostiene que este sistema genera incertidumbre sobre el futuro de las solicitudes ya presentadas y reclama mayor claridad sobre cómo aplicarán los ayuntamientos las nuevas exigencias del reglamento.
En la práctica, el desarrollo de las VTC en Ibiza dependerá ahora de cómo cada municipio interprete y aplique los criterios previstos en la nueva normativa.












