Los Bomberos de Formentera han llevado a cabo diversas actuaciones a lo largo del fin de semana como consecuencia del episodio de fuertes vientos que ha afectado a la isla, principalmente por la caída de árboles que bloqueaban vías de paso en distintas zonas.
La primera intervención tuvo lugar el sábado, poco antes de las 11.00 horas, tras recibir un aviso del agente de Medio Ambiente alertando de la caída de varios pinos en un camino de acceso a la zona del quiosco Tiburón, en el Parque Natural de ses Salines. Hasta el lugar se desplazaron dos bomberos y un mando, con un vehículo ligero y una autobomba ligera. Mediante el uso de motosierras, los efectivos retiraron los árboles caídos y lograron reabrir el paso con normalidad. El servicio finalizó alrededor de las 13.00 horas.
El domingo, a las 11.24 horas, el servicio de emergencias 112 alertó de la caída de un pino que bloqueaba el camino viejo de Cala Saona. La rápida actuación de los bomberos permitió restablecer el acceso, dándose por finalizado el servicio a las 12.50 horas.
Ya este lunes, a las 8.00 horas, los bomberos volvieron a intervenir en la zona de Porto-salè, también por incidencias relacionadas con el viento. En este servicio participaron un mando y dos bomberos, con un vehículo ligero y una autobomba ligera.
Además, el fuerte viento provocó la caída de la valla perimetral de las pistas deportivas de Es Cap, por lo que la instalación permanecerá cerrada temporalmente hasta que se realicen las reparaciones necesarias y se pueda garantizar la seguridad de las personas usuarias.
Desde el Consell de Formentera se ha recordado la importancia de extremar la precaución durante episodios de meteorología adversa y se ha querido agradecer públicamente la labor de los Bomberos de Formentera por su rápida actuación para garantizar la seguridad en el espacio público.













