Los pescadores de Baleares están llamados este lunes a concentrarse en protesta contra las nuevas obligaciones impuestas al sector por la normativa europea, una jornada en la que además está previsto que la flota artesanal permanezca amarrada. La Federación Balear de Cofradías ha advertido de que no descarta convocar una huelga indefinida si no se atienden sus reivindicaciones.
En un comunicado, la federación ha explicado que el sector ha presentado alegaciones ante la Secretaría General de Pesca, al considerar que la aplicación rígida de las nuevas medidas de control derivadas del Reglamento (UE) 2023/2842 está provocando graves perjuicios operativos, económicos y de seguridad para la flota artesanal española.
Según denuncian, se trata de normas diseñadas sin tener en cuenta la realidad diaria de la pesca artesanal y costera, lo que puede generar el efecto contrario al perseguido por la Unión Europea. Entre las consecuencias, alertan de inseguridad jurídica, pérdida de rentabilidad, deterioro del producto fresco y un aumento innecesario de los riesgos en el mar.
Preavisos de llegada inviables
Uno de los principales puntos de conflicto es la obligación de realizar una notificación previa de llegada a puerto con cuatro horas de antelación, una exigencia que, según la federación, resulta materialmente imposible para embarcaciones con mareas inferiores a 24 horas y que faenan a escasa distancia de la costa.
“Se obliga a muchos barcos a permanecer parados en el mar, a pocos minutos del puerto, solo para cumplir un trámite administrativo”, han señalado desde el sector, advirtiendo de que esta medida reduce ingresos, empeora la calidad del pescado y pone en riesgo a las tripulaciones. Además, sostienen que vulnera el principio de proporcionalidad y entra en conflicto con la normativa de seguridad marítima, que prioriza la protección de la vida humana.
El ‘kilo cero’, otra exigencia cuestionada
La segunda novedad criticada es la obligación de registrar todas las capturas desde el “kilogramo cero” en el Diario Electrónico de Pesca, incluso cantidades mínimas o incidentales. Los pescadores recuerdan que la normativa europea exige datos estimados, no pesados, y consideran técnicamente imposible anotar con exactitud las capturas mientras se navega.
“Exigir al patrón que anote décimas de kilo en pleno trabajo no mejora el control, sino que genera errores, inseguridad jurídica y más riesgo de accidentes”, han advertido.
Ante este escenario, el sector reclama exenciones para las embarcaciones con mareas inferiores a 24 horas, que no se sancione la omisión o discrepancia de cantidades insignificantes y que se adopten medidas cautelares inmediatas mientras se tramitan las flexibilidades previstas en la normativa europea.
La Federación Balear de Cofradías ha subrayado que los pescadores no se oponen al control ni a la trazabilidad, pero exigen que las normas se apliquen “con sentido común, proporcionalidad y respeto a la realidad operativa de la flota artesanal y costera”. Asimismo, han pedido al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que actúe de inmediato y defienda ante la Comisión Europea las flexibilidades que el propio Derecho de la Unión contempla para evitar un daño injustificado a uno de los sectores más tradicionales y estratégicos del litoral español.













