Mano dura del presidente del Consell de Ibiza, Vicent Marí, en la receta en materia de vivienda. El presidente ha dibujado este domingo su propuesta para aliviar la problemática de la vivienda en la isla, el verdadero talón de Aquiles de un modelo de éxito no exento de externalidades.
De alguna forma, es un cambio de modelo en toda regla fruto de que el modelo actual ha colapsado y el mercado no está dando respuestas satisfactorias. Está basado en tres ejes: frenar el crecimiento; priorizar a los residentes y exigir a las empresas y administraciones que alojen a sus trabajadores; y reforzar la seguridad jurídica frente a la okupación y el impago.
Vicent Marí ha desarrollado estas ideas en sendas entrevistas concedidas a Diario de Ibiza y Periódico de Ibiza y Formentera, en las que sitúa la emergencia habitacional como uno de los principales riesgos sociales y económicos de la isla.
Frenar el crecimiento para evitar el colapso
Uno de los mensajes más claros del presidente del Consell de Ibiza es la necesidad de poner límites al crecimiento. Marí advierte de que Ibiza se acerca a una situación de colapso si no se replantea el modelo actual y defiende que la isla debe empezar a asumir que no puede seguir creciendo al ritmo actual.
De alguna manera, la lucha contra el alquiler turístico ilegal a través de la Oficina contra el Intrusismo que tan buenos resultados ha dado este verano es la primera pata de la contención. Vicent Marí ha recordado que se han eliminado del mercado 14.500 plazas del mercado del alquiler turístico, lo que ha supuesto 7.000 visitantes menos al día y, en consecuencia, menos negocio para la oferta complementaria.
En este contexto, desliza la idea de que la nueva vivienda que se construya debería destinarse exclusivamente a los residentes, con el objetivo de evitar que la población local se vea obligada a marcharse de la isla por unos precios inasumibles.
En cualquier caso, esta idea choca con el ordenamiento jurídico de la Unión Europea y la sacrosanta libertad de bienes, personas y capitales y solo es viable para viviendas que cuenten con algún tipo protección pública, bien de compra o de alquiler, bien pública, bien privada o mixta.
Residentes primero ante una emergencia habitacional
Marí vincula la crisis de la vivienda con la pérdida de población residente y sostiene que las políticas públicas deben centrarse en garantizar el acceso a la vivienda a quienes viven y trabajan en Ibiza todo el año.
Su discurso apunta a un giro claro: menos crecimiento cuantitativo y más protección del residente, en un mercado tensionado donde la vivienda ha dejado de cumplir su función social para convertirse en un bien inaccesible para amplios sectores de la población.
Trabajadores alojados: responsabilidad directa de las empresas y administración
Uno de los aspectos más contundentes de las declaraciones de Marí es el mensaje dirigido al tejido empresarial. El presidente del Consell de Ibiza considera inaceptable que personas con empleo vivan en asentamientos chabolistas o en infraviviendas.
“Quien tiene un puesto de trabajo debe contar con un sitio digno”, afirma en Diario de Ibiza, y subraya que no puede normalizarse que empresas contraten a trabajadores que malviven en asentamientos.
Marí sostiene que las empresas deben asumir su responsabilidad y buscar alojamiento para sus trabajadores si saben que se encuentran en infraviviendas, no solo por una cuestión de dignidad, sino también de seguridad.
El tirón de orejas es extensivo a las administraciones. En ese sentido, destaca el esfuerzo del Consell de Ibiza y del Govern en la construcción de la residencia para la Guardia Civil del Mar y la futura residencia de estudiantes asociada a la Escuela de Hostelería y la Escuela de Turismo. Reclama al Gobierno la construcción de la residencia para policías nacionales en el solar anexo a la comisaría de Ibiza.
Residencias para trabajadores y servicios esenciales
En esta línea, el presidente del Consell plantea la creación de residencias para trabajadores, especialmente de temporada, con servicios y condiciones adecuadas. También recuerda que la falta de vivienda afecta a servicios públicos esenciales, como las fuerzas de seguridad.
El decreto de emergencia habitacional del Govern facilita la construcción de residencias para trabajadores en suelo turístico vacante y que difícilmente podrá ser destinado al mercado en un horizonte sin nuevas playas turísticas.
Para los residentes, recuerda que el Govern balear está promoviendo alrededor de mil viviendas, aunque reconoce que no serán inmediatas y que su ejecución se sitúa en un horizonte de tres o cuatro años.
Tolerancia cero con la okupación y el impago
El tercer pilar del discurso de Marí es la seguridad jurídica. En Periódico de Ibiza y Formentera, el presidente del Consell vincula directamente la okupación y el impago con la retirada de viviendas del mercado del alquiler.
“La solución no solo pasa por construir más, sino también por que las viviendas vacías o que salen del mercado ilegal vuelvan al alquiler residencial. Para ello es fundamental que exista seguridad jurídica”, afirma.
Marí advierte de que sin normas claras que permitan desalojar una vivienda en caso de okupación o impago, muchos pequeños propietarios con malas experiencias no volverán a alquilar, lo que explica que actualmente haya numerosas viviendas vacías en Ibiza.













