El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, ha puesto sobre la mesa referentes históricos europeos para trazar el posible futuro político de Venezuela. Durante una comparecencia ante el Senado, el jefe de la diplomacia de la Administración Trump señaló la Transición española iniciada en 1975 como un ejemplo clave de cómo regímenes autocráticos pueden derivar en democracias sólidas mediante procesos graduales y reformas estructurales.
Rubio subrayó que casos como los de España o Paraguay demuestran que el paso a la libertad no es un suceso instantáneo, sino un camino que requiere tiempo, acuerdos y una transformación profunda de las reglas del juego, más allá del simple relevo de liderazgos.
Un cambio profundo en el corto plazo
Aunque el secretario de Estado evitó comprometerse con un cronograma estricto, sí trazó una ventana temporal para evaluar el éxito de la estrategia estadounidense. Según Rubio, en un periodo de tres a cinco meses deberían percibirse avances tangibles que confirmen que la dinámica política venezolana ha mutado. De no registrarse progresos en ese margen, advirtió que el escenario de bloqueo persistiría.
La visión de Washington es lograr una nación «estable, próspera y democrática»: en este nuevo contexto, Rubio mencionó que figuras de la oposición como la Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, tienen un espacio relevante dentro de un eventual proceso de transición, aunque no especificó cargos ni funciones concretas.
Paso por paso: los avances y las dificultades
A pesar del optimismo por lo que calificó como una «oportunidad inédita» tras catorce años de estancamiento, Rubio no ignoró los obstáculos operativos. Reconoció abiertamente que, en la actualidad, el régimen mantiene el control de los estamentos gubernamentales y, fundamentalmente, de las fuerzas armadas: «Nos guste o no, el control de las armas está en sus manos», admitió ante los senadores para recalcar la complejidad del proceso.
Para ajustar la estrategia diplomática, el secretario destacó la importancia de contar con personal sobre el terreno. La llegada de la nueva embajadora y el despliegue diplomático completo serán determinantes para obtener información directa y verificar si las condiciones para una evolución ordenada se están cumpliendo.
Tensión en el Capitolio y el nuevo contexto
La audiencia no estuvo exenta de incidentes: un manifestante fue desalojado por la fuerza tras interrumpir el discurso de Rubio con gritos de rechazo a la intervención estadounidense. El presidente del Comité de Exteriores, Jim Risch, confirmó que el activista será vetado de las actividades del comité durante un año.
Este debate se produce en un contexto de alta volatilidad, marcado por las afirmaciones de Rubio sobre la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores. Para la Administración Trump, este punto de inflexión es el que permite, por primera vez en más de una década, trabajar sobre la posibilidad real de transformar la sociedad venezolana y evitar un vacío de poder que derive en un caos mayor.










