CONTAMINACIÓN

La calidad del agua en las playas de Ibiza cae al peor nivel del archipiélago

El Informe Mar Balear 2026 alerta de un aumento de las incidencias por contaminación microbiológica en Ibiza y sitúa a la isla como la que registra más puntos de muestreo por debajo de la calificación excelente en Baleares.

Pradera De Posidonia
Pradera de posidonia.

La calidad del agua de baño en Ibiza atraviesa su momento más delicado de los últimos años. Así lo refleja el Informe Mar Balear 2026, que sitúa a la isla como la que presenta el mayor porcentaje de puntos de muestreo con calidad inferior a excelente de todo el archipiélago balear, en un contexto de deterioro progresivo de las aguas costeras.

Según el estudio, en 2025 solo el 61 % de los puntos de muestreo de Ibiza alcanzaron la calificación de excelente, mientras que un 29 % obtuvo una calidad buena y un 10 % fue catalogado como suficiente. Estos datos colocan a la isla por detrás de Formentera, que mantiene el 100 % de sus aguas con calidad excelente, y de Menorca (80 %), así como de Mallorca (68 %).

Cuatro puntos de Ibiza con calidad suficiente

El informe identifica cuatro puntos concretos de Ibiza que en 2025 obtuvieron una calificación de calidad suficiente, todos ellos en zonas con elevada presión humana y urbana: el centro de la playa de Talamanca, el centro de la bahía de Sant Antoni de Portmany y dos puntos en Sant Josep de sa Talaia, en Port des Torrent y Platja des Pinet.

Aunque en Ibiza no se registraron puntos con calidad insuficiente —una situación que sí se dio en Mallorca—, los expertos advierten de que la evolución de los indicadores microbiológicos confirma una tendencia preocupante, especialmente en playas urbanas y muy frecuentadas.

Más contaminación fecal y más incidencias

El informe constata además que en 2025 se produjo un fuerte aumento de las incidencias por contaminación microbiológica en Baleares, que se duplicaron respecto a 2024, pasando de 46 a 92 episodios. En el caso de Ibiza, los municipios con más incidencias fueron Sant Antoni de Portmany, con cuatro, seguido de Sant Joan de Labritja y Sant Josep de sa Talaia, con dos cada uno, y Vila, con una.

Estas incidencias están relacionadas con la presencia de bacterias de origen fecal, como Escherichia coli y enterococos intestinales, que obligan a activar recomendaciones de no baño o prohibiciones temporales para proteger la salud de los bañistas.

Contenido relacionado  Vila licita por casi 195.000 euros los estudios para el nuevo servicio de limpieza

Presión urbana, depuración y vertidos

El Informe Mar Balear atribuye el deterioro de la calidad del agua a varios factores estructurales, entre ellos los vertidos de aguas residuales, el mal estado del alcantarillado en primera línea de costa, el colapso de las estaciones depuradoras en episodios de lluvias intensas y los problemas derivados de los atascos provocados por toallitas y residuos arrojados al inodoro.

Estas descargas afectan no solo a la seguridad sanitaria, sino también a los ecosistemas marinos, al provocar procesos de eutrofización y reducción del oxígeno en el agua.

Controles limitados a la temporada de baño

Otro de los aspectos que subraya el informe es que los controles microbiológicos se concentran entre abril y octubre, coincidiendo con la temporada de baño y la máxima afluencia turística. En Ibiza, el Servei de Salut Ambiental analiza 41 puntos de muestreo, con tomas cada 15 a 21 días, lo que deja fuera del sistema oficial de vigilancia buena parte del año.

Los autores del estudio concluyen que, aunque la mayoría de las playas siguen siendo aptas para el baño, Ibiza es la isla donde la calidad del agua muestra una mayor fragilidad, y reclaman mejoras en la gestión del saneamiento, mayor inversión en infraestructuras y un seguimiento más amplio para frenar una tendencia que, de no corregirse, podría agravarse en los próximos años.

Scroll al inicio
logo bandas