La publicación de un reportaje fotográfico en la revista Lecturas ha situado a Maxi Iglesias y Aitana Sánchez-Gijón en el centro de la atención mediática. Las imágenes registran diversos encuentros en Madrid que incluyen gestos de afecto en la vía pública y, según la publicación, los intérpretes mantienen un vínculo sólido que trasciende una relación pasajera.
A pesar de la difusión de las fotografías, existen versiones contrapuestas en el entorno de los protagonistas: mientras algunos allegados al actor, de 35 años, desconocían la proximidad con la actriz, fuentes del ámbito teatral consultadas por La Razón confirman que Iglesias ha sido un asistente habitual a las representaciones de Malquerida, obra que protagoniza Sánchez-Gijón. En esos encuentros, su presencia era percibida inicialmente como una relación de amistad.
La impactante declaración de Maxi Iglesias sobre Aitana Sánchez Gijón
El origen de la relación profesional entre ambos se sitúa hace una década, durante el rodaje de la serie Velvet: desde aquel periodo, los intercambios de elogios mutuos han sido constantes. En este contexto, han cobrado relevancia unas declaraciones realizadas por Maxi Iglesias hace cinco años, durante el periodo de confinamiento por la pandemia.
Cómo se lo digo pic.twitter.com/P4byrxBoGw
— Maria (@mariamvx_) March 31, 2026
En una entrevista, el actor manifestó sus sentimientos hacia su compañera con la siguiente afirmación que en la actualidad tiene más relevancia: «Lo voy a reconocer siempre, yo voy a estar eternamente enamorado de Aitana Sánchez-Gijón». Estas palabras, acompañadas de un brindis en honor a la actriz, adquieren un nuevo significado tras la aparición de las recientes pruebas de su cercanía personal.
Intercambios de afecto y situación actual
Por su parte, Aitana Sánchez-Gijón también ha protagonizado momentos de proximidad pública con Iglesias. Se recuerda una conexión televisiva en la que la actriz, bromeando sobre una escena de ficción en la que debía golpearle, se dirigió al actor afirmando que esperaba darle «caricias» en lugar de bofetones, añadiendo que era lo que él merecía.
En la actualidad, ninguno de los dos implicados ha emitido un comunicado oficial para definir la naturaleza de su relación. Ante las preguntas de los reporteros en la vía pública tras publicarse las fotos, Sánchez-Gijón se limitó a cuestionar la identidad y las intenciones de los periodistas, sin entrar en detalles sobre su vida privada.












