El Hospital Can Misses afronta una nueva fase en la gestión de las listas de espera quirúrgicas, después de que su nuevo gerente haya anunciado la puesta en marcha de medidas extraordinarias para reducir unas demoras que, en estos momentos se cuentan de a meses. Para acceder a una intervención, en el hospital de Ibiza se espera más de tres meses según las últimas cifras oficiales, las cuales distan de los cinco meses y medio denunciados por los socialistas hace semanas.
La dirección del centro sanitario ha situado la reducción de los tiempos de espera en quirófano como una prioridad inmediata, en un contexto en el que Ibiza sigue siendo el territorio de Baleares donde más tiempo deben esperar los pacientes para ser operados.
Entre las actuaciones previstas, Eduardo Escudero, Gerente de Can Misses desde noviembre de 2025, ha avanzado a IB3 noticias que se optimizará el uso de los quirófanos y se replanteará el sistema de actividad extraordinaria, conocida como peonadas, con el objetivo de que estas horas adicionales de trabajo sean debidamente retribuidas y permitan incrementar el número de intervenciones.
El responsable del hospital ha señalado que esta actividad extraordinaria debería ponerse en marcha en el plazo de un mes como máximo, aunque ha insistido en la necesidad de comenzar cuanto antes para acortar las listas de espera acumuladas.
Colaboración público-privada y dificultad por la insularidad
Otra de las líneas de trabajo anunciadas pasa por reforzar la colaboración entre la sanidad pública y la privada, una fórmula que la gerencia considera esencial para aliviar la presión quirúrgica y mejorar el servicio a los pacientes.
El gerente ha subrayado además las limitaciones estructurales que sufre Can Misses por su condición insular. El hospital de referencia de Ibiza y Formentera se encuentra a más de 120 kilómetros del siguiente gran centro sanitario, lo que impide derivar pacientes con la misma facilidad que en Mallorca, donde existe una red de hospitales que permite absorber picos de saturación.
En este sentido, ha remarcado que cuando Can Misses se satura, la isla debe resolver sus propios problemas, lo que hace imprescindible contar con apoyos externos y fórmulas de refuerzo asistencial.
Refuerzo y fidelización de profesionales
La gerencia también trabaja en incrementar el número de profesionales sanitarios y en fidelizar al personal para evitar la rotación constante y la pérdida de especialistas, uno de los factores que más impacto tiene en la capacidad quirúrgica del hospital.
El objetivo, según se ha explicado, es consolidar equipos estables que permitan mantener una actividad quirúrgica sostenida en el tiempo y reducir la dependencia de soluciones puntuales.
Mejora previa en consultas externas
Estas medidas llegan después de que el Área de Salud de Ibiza y Formentera cerrara 2025 con una mejora significativa en la actividad de las consultas externas, un dato que ya fue dado a conocer recientemente.
Durante el pasado año se atendieron 164.606 consultas, un 4,85% más que en 2024, con un aumento especialmente relevante en las primeras consultas, que crecieron un 7,85%. Este incremento de actividad permitió reducir la lista de espera para acceder al especialista en más de un 31% y rebajar la demora media hasta los 103 días.
Sin embargo, esta evolución positiva no ha tenido un reflejo equivalente en el ámbito quirúrgico, que continúa siendo el principal cuello de botella del sistema sanitario en Ibiza.
La crítica del PSIB
En este contexto, el PSIB-PSOE ha denunciado públicamente un empeoramiento de las listas de espera para intervenciones quirúrgicas en Can Misses. La diputada socialista Irantzu Fernández aseguró recientemente que hay 2.575 pacientes pendientes de operación, casi 900 más que hace un año, y que la demora media se habría incrementado hasta los 169 días.
La diputada calificó de «inaceptable» que el Govern hable de mejoras en el hospital mientras, a su juicio, las listas quirúrgicas siguen creciendo, y alertó de demoras especialmente elevadas en especialidades como Cirugía Vascular y Traumatología.
El PSIB también criticó la falta de datos públicos sobre las listas de espera para pruebas diagnósticas, una información que, según la formación, sigue sin hacerse pública.













