Mientras Ibiza se desayuna a diario con titulares a cual más disparatado sobre la situación de la vivienda y el precio de los sofás en alquiler, sus consecuencias en materia de exclusión social y con el debate por celebrar en relación a los globos sonda lanzados por el presidente del Consell de Ibiza, Vicent Marí, a finales del año pasado en relación a una moratoria para construir vivienda libre y la necesidad de potenciar las viviendas de precio limitado (VPL) para «gente de aquí», el presidente del Consell de Menorca, el popular Adolfo Vilafranca, sorprendió a propios y extraños el sábado por la tarde en el acto institucional del Día de Sant Antoni, patrón de la isla.
No por centrar parte de su discurso en la situación de la vivienda, en tanto que es una problemática grave también en esa isla, con precios aún mucho más bajos que en Ibiza pero con un problema grave de falta de vivienda para alquilar, y dado que la conferencia posterior, a cargo del economista Marcos de Quinto, conocido por su pasado como diputado de Ciudadanos y por haber sido, ni más ni menos, que vicepresidente mundial de Coca-Cola, iba a versar sobre la materia.

Vilafranca anunció que su gobierno en minoría tiene en carta para este 2026 crear una suerte de Ibavi a la menorquina dentro de la puesta en marcha de un modelo propio de gestión de vivienda pública.
“La vivienda es una prioridad absoluta”
«La vivienda es para el Consell Insular de Menorca una prioridad absoluta, porque sabemos que es la principal preocupación de los menorquines», afirmó Vilafranca en su intervención. El presidente reconoció que el Consell solo tiene competencias directas en vivienda social, pero subrayó la voluntad de ir más allá: «Queremos ser parte de la solución».
Según explicó, el objetivo es facilitar la emancipación de los jóvenes, permitir que las familias desarrollen sus proyectos de vida en la isla y evitar la pérdida de trabajadores esenciales. «Somos partidarios de los hechos y no de los grandes anuncios vacíos de contenido», remarcó.
Compra de suelo y 200 viviendas protegidas
Vilafranca detalló que en los últimos dos años el Consell de Menorca ha adquirido suelo para construir 200 viviendas protegidas, con el apoyo del Govern balear. Se trata, según subrayó, de un hito institucional: «Por primera vez el Consell Insular ha comprado suelo para hacer vivienda».
A estas actuaciones se suman otras medidas ya ejecutadas, como el refuerzo de la lucha contra el alquiler turístico ilegal y el incremento de las ayudas al alquiler para jóvenes, que —según indicó— han aumentado un 150 %.
Rehabilitación, vivienda vacía y gestión directa
De cara a 2026, el presidente avanzó nuevas líneas de actuación. El Consell impulsará la rehabilitación de viviendas, la movilización de vivienda vacía y, por primera vez, la compra de viviendas ya construidas.
El elemento más novedoso del anuncio es que el Consell de Menorca empezará a gestionar directamente viviendas propias de protección oficial, un modelo inédito hasta ahora en la isla. «El Consell, de manera pionera, comenzará a gestionar viviendas propias de protección oficial», afirmó Vilafranca.
Un mensaje con lectura interinsular
Vilafranca cerró su discurso con un mensaje de largo alcance: «Queremos una isla con un futuro ilusionante para los menorquines, para las generaciones actuales y futuras, porque en Menorca vive gente y tiene que vivir bien».

La receta liberal de De Quinto: «Antes todo era más fácil»
El economista y expolítico Marcos de Quinto no dejó indiferente a nadie con su conferencia sobre la problemática de la vivienda durante el acto institucional de Sant Antoni. Sin texto escrito y tras el boicot previo de los dos consellers de Més, De Quinto defendió un diagnóstico abiertamente liberal de la crisis habitacional, denunciando las trabas burocráticas, la fiscalidad y la falta de seguridad jurídica como los principales frenos a la construcción de vivienda, según recoge Diario Menorca.
Durante su intervención, aseguró que “el 40 % del coste de la vivienda son impuestos” y comparó la situación actual con los años setenta, cuando —afirmó— “todo era más fácil” y la vivienda “no era un problema”.
De Quinto sostuvo que la inversión inmobiliaria compite en inferioridad de condiciones frente al mercado de activos financieros y criticó las políticas públicas que, a su juicio, penalizan al pequeño propietario y desincentivan la promoción de vivienda.












