El Ayuntamiento de Ibiza ha aprobado este jueves en sesión plenaria la imposición de una sanción de 1.500 euros a una persona que paseaba a un perro considerado potencialmente peligroso (PPP) sin bozal ni correa, incumpliendo la Ordenanza Municipal de Protección Animal.
La infracción se agrava porque el animal, que se encontraba suelto, acabó matando a otro perro, según recoge el expediente sancionador.
La multa corresponde a una infracción grave, tal como establece la normativa municipal, que exige que todos los perros catalogados como PPP deben ir siempre sujetos con correa y provistos de bozal, tanto en espacios públicos como en zonas de tránsito compartido. El incumplimiento de estas obligaciones, además del riesgo para personas y animales, puede acarrear sanciones económicas elevadas.












