Un grupo de residentes de Ibiza permanece atrapado en Bangkok, capital de Tailandia, desde hace más de una semana tras la cancelación consecutiva de varios vuelos que debían llevarlos de regreso a España. Entre los afectados se encuentra Bea, una joven ibicenca que relata la incertidumbre y el desgaste emocional que están viviendo mientras intentan encontrar una manera de volver a casa.
Su vuelo con la aerolínea Qatar Airways estaba previsto inicialmente para el 4 de marzo, pero fue cancelado. Posteriormente fueron reubicados en otro vuelo para el día 8, que también terminó suspendido. Ahora cuentan con una nueva reserva para el 13 de marzo, aunque temen que vuelva a cancelarse porque mantiene la misma ruta a través de Doha, capital de Qatar, que los anteriores vuelos anulados.
Según explican los afectados, la aerolínea les ha comunicado que los aviones no pueden atravesar determinadas zonas aéreas afectadas por la situación internacional, lo que está provocando la cancelación de varios trayectos. Sin embargo, denuncian que no se les han ofrecido rutas alternativas para poder regresar a España.
Una semana atrapados
La joven ibicenca permanece en Bangkok junto a otra chica de la isla. Otros cuatro residentes de Ibiza que se encontraban en Tailandia con ellas han tenido que buscar soluciones por su cuenta ante la falta de alternativas.
Dos de ellos decidieron comprar nuevos billetes para regresar a Europa a través de India, asumiendo el coste de los vuelos. Otros dos optaron por desplazarse temporalmente a una isla cercana a Bangkok, ya que la aerolínea no les ha ofrecido una nueva reubicación hasta el día 16.
“Yo estoy con otra chica de Ibiza en Bangkok atrapada desde hace una semana”, explica Bea.
Todos ellos se encontraban en el país asiático disfrutando de sus vacaciones cuando comenzaron las cancelaciones de vuelos.

Gastos asumidos por los viajeros
Uno de los aspectos que más preocupa a los afectados es que, por el momento, la aerolínea no está cubriendo los gastos derivados de la espera.
“Estamos pagando todo y guardando los tickets esperando que la aerolínea se haga cargo”, señala la viajera.
Los gastos de alojamiento, comida y transporte están corriendo actualmente por cuenta de los propios pasajeros, mientras intentan encontrar alguna alternativa para abandonar el país. Según cuentan, los vuelos disponibles por otras rutas tienen precios muy elevados y apenas hay plazas disponibles.
En uno de los casos, cambiar a otra aerolínea supondría asumir un nuevo billete de 2.006,82 euros, además de una penalización de cancelación de 300 euros, lo que eleva el coste total a 2.306,82 euros para poder regresar a España.
“Estamos mirando vuelos por nuestra cuenta para salir de aquí y son una locura, además de que no hay nada hasta el día 25”, añade.
Del optimismo a la frustración
El estado de ánimo del grupo ha ido cambiando con el paso de los días. Al principio afrontaron la situación con optimismo, confiando en que se resolvería pronto, pero las cancelaciones sucesivas han generado estrés y frustración.
“Al principio nos lo tomamos con positividad y también con preocupación por toda la situación. Pero después de tres vuelos cancelados la positividad se acaba y empieza el estrés y la frustración de ver que no encontramos la manera de salir de aquí y nadie nos está ayudando”, lamenta.
En el grupo de españoles afectados hay viajeros de distintas edades, desde jóvenes de 18 años hasta familias con niños.
Acuden a la embajada
Ante la falta de soluciones, varios ciudadanos españoles afectados acudieron a la embajada para intentar obtener apoyo y orientación. Según explican, allí se reunieron varios españoles que se encuentran en la misma situación.
Sin embargo, aseguran que por ahora las soluciones ofrecidas no han logrado resolver el problema.
Un conflicto que impacta en la aviación mundial
La situación que afecta a estos viajeros se enmarca en la escalada bélica en Medio Oriente, que comenzó a sentirse con fuerza también en los aeropuertos del sudeste asiático. El cierre de rutas aéreas y las restricciones operativas en el Golfo Pérsico dejaron a miles de pasajeros varados en distintos países y alteraron de forma significativa las conexiones internacionales.
La interrupción de los vuelos en Medio Oriente tiene un impacto directo en las rutas que conectan Asia con Europa. La escalada del conflicto, que implicó ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra Irán a partir del 28 de febrero de 2026, provocó el cierre o severas restricciones en los espacios aéreos de varios países de la región.
Esto desencadenó la cancelación de miles de vuelos comerciales en todo el mundo y generó el mayor caos en la aviación internacional desde la pandemia de covid-19.
La ofensiva provocó el cierre total o parcial del espacio aéreo en al menos nueve países, entre ellos Irán, Irak, Israel, Jordania, Kuwait, Baréin y Catar. Aeropuertos clave como Dubái y Doha, que funcionan como centros de conexión global, registraron fuertes restricciones operativas.
Las aerolíneas se han visto obligadas a desviar vuelos por rutas alternativas —como a través de Arabia Saudí u Omán— lo que alarga varias horas los trayectos, aumenta el consumo de combustible y encarece los billetes.
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