El Ayuntamiento de Ibiza ha intensificado esta semana las tareas de limpieza de la red de saneamiento y de los imbornales del municipio ante la llegada de la borrasca ‘Regina’. La actuación se realizará a través de la empresa concesionaria del servicio municipal de aguas y limpieza, Aqualia, que ha reactivado el Plan Especial de limpieza de imbornales y redes pluviales para reforzar la prevención ante posibles episodios de lluvias intensas.
Este viernes, los operarios han actuado en la calle Mediterránea, en Platja d’en Bossa, mientras que dos días antes los trabajos se realizaron en la calle Bisbe González Abarca. Estas tareas se compaginan con el resto de actividades habituales del personal de saneamiento.
Durante la visita a los trabajos, el cuarto teniente de alcalde y concejal de Gestión Ambiental, Jordi Grivé, ha subrayado que la prevención y el buen mantenimiento de la red de aguas municipales son fundamentales para afrontar con mayores garantías la llegada de un temporal. No obstante, también ha insistido en la importancia de la colaboración ciudadana.

En este sentido, Grivé ha advertido de los problemas que provocan las toallitas húmedas cuando se tiran por el váter, ya que se trata de productos artificiales que no se descomponen y acaban provocando importantes atascos en las alcantarillas. “En un punto concreto de la red de agua municipal retiramos en tan solo un día hasta cinco toneladas de toallitas higiénicas. Debemos evitar que estos residuos acaben en las alcantarillas”, ha señalado.
Tras supervisar los trabajos de limpieza, el concejal también ha visitado las obras del tanque de tormentas que se está construyendo en la calle Fray Luís de León. Esta infraestructura está financiada con fondos del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) del Govern de las Illes Balears y tiene como objetivo mejorar la gestión de las aguas pluviales y reducir los vertidos a la costa durante episodios de lluvias intensas.
El proyecto, adjudicado mediante procedimiento abierto simplificado a la empresa JARALIA INTEGRAL, S.L., cuenta con un presupuesto de 968.000 euros. La actuación contempla la construcción de un tanque de laminación equipado con sistema desarenador y desengrasador que interceptará el colector pluvial que discurre por la calle Fra Lluís de Lleó hasta el mar.
Este depósito permitirá retener las primeras aguas de lluvia —las que suelen presentar una mayor carga contaminante— y regular el caudal antes de conducirlo hacia la red de saneamiento y tratamiento, contribuyendo así a reducir el impacto ambiental sobre el litoral de Ibiza durante episodios de fuertes precipitaciones.













