Tras las imágenes del operativo de desokupación en el complejo turístico de Punta Arabí, ubicado en el municipio de Santa Eulària, Paquita Marsan, propietaria del recinto, ha ofrecido su versión de los hechos. En diálogo con este medio, sostiene que intentó negociar personalmente con los ocupantes antes de recurrir a una empresa privada especializada en desalojos.
Según declara Francisca Sánchez Ordoñez a La Voz de Ibiza: “Fui yo misma a hablar con ellos, con quienes están en el lugar. Les dije que necesitaba recuperar el espacio porque el hotel ya está alquilado a otra empresa. Incluso ofrecí una ayuda económica para facilitar su salida, pero no quisieron marcharse”.
Marsan detalla que el complejo ha sido arrendado al grupo hotelero Fergus, que precisa las instalaciones para alojar a su personal de forma inmediata, ante el inicio de la nueva temporada turística. “No podía esperar más. Hay trabajadores que tienen que instalarse en el hotel. Necesitan vivir allí porque el complejo debe ponerse en marcha cuanto antes”, afirma.
«No le debo dinero. No trabajó para mí»
Respecto a las acusaciones difundidas en otros medios, donde uno de los ocupantes afirmó que Marsan le debía dinero por supuestos trabajos como vigilante, la empresaria se muestra tajante: “Ese señor no tiene ninguna relación laboral conmigo. No ha trabajado para mí. Lo que está diciendo no tiene base y no puedo permitir que se ensucie mi nombre así”.
Marsan afirma que esta persona llegó durante una oleada de ocupaciones pasadas y que, con el tiempo, se instaló en distintas áreas del recinto sin autorización, llegando incluso a realquilar espacios a terceros. También asegura que esta persona ha ocupado otras propiedades de su titularidad, y niega haberle ofrecido nunca un puesto de trabajo ni haber contraído deudas con él.
“No lo conocía antes de esta situación. Es una persona que se ha aprovechado de las circunstancias. Yo no le debo nada y nunca le contraté”, subraya.
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Intento de solución y necesidad operativa
Marsan sostiene que durante el invierno de 2023 permitió, de forma tolerante, que algunas personas permanecieran en el complejo, mientras se resolvía el futuro del lugar. Sin embargo, una vez firmado el contrato con Fergus, recalca que acudió personalmente para comunicar la necesidad de liberar el recinto.
“Les expliqué que ya no era viable que se quedaran. Que el hotel necesitaba ser reformado y ocupado por el personal de la empresa que lo ha alquilado. Se les ofreció una salida negociada, pero no accedieron. Por eso no quedó otra opción que actuar con una empresa profesional”, indica.
La empresaria insiste en que ha intentado ser dialogante y razonable, pero que no puede permitir que se ocupen propiedades que ya tienen un uso legal y contratos firmados.
“Soy una mujer que ha trabajado toda su vida. He invertido mucho en esta isla y tengo derecho a recuperar mis propiedades y seguir desarrollando mis proyectos”, concluye.
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El hotel debe reactivarse de forma inmediata
Marsan destaca que el grupo Fergus necesita disponer del hotel de inmediato para acondicionar las instalaciones, iniciar las reformas necesarias y alojar a los trabajadores. Añade que los retrasos en el desalojo comprometen la operativa del nuevo ciclo de actividad turística.
“El hotel tiene que abrir ya. Hay una empresa detrás que ha cumplido su parte, y yo también debo cumplir la mía: entregar el inmueble en condiciones. No se trata de una decisión caprichosa. Es una necesidad empresarial”, remarca.
La empresaria también expresó su malestar por el tratamiento que ciertos medios han dado al caso, y asegura que se ha dañado su imagen sin contrastar debidamente la información, haciendo alusión al Diario de Ibiza, quien avanzó el desalojo el día jueves.
“A mí me conocen en esta isla. Saben quién soy y cómo trabajo. No todo vale para hacer ruido mediático”, finaliza.
Con el complejo en proceso de recuperación, y con plazos contractuales ya en marcha, la prioridad para Marsan es cerrar este capítulo y permitir que el nuevo operador hotelero comience a trabajar cuanto antes en la reactivación del emblemático Punta Arabí.