Este martes se celebra el GivingTuesday, una jornada global que promueve la solidaridad, e IbizaPreservation ha querido sumarse con una iniciativa local y urgente: recaudar 5.000 euros para financiar la plantación de árboles frutales en fincas de Ibiza y Formentera.
La campaña, activa desde hoy y disponible en la web ibizapreservation.org/givingtuesday, forma parte del proyecto ‘Eivissa i Formentera Sembren Futur’, con el que la fundación pretende dar respuesta a los retos que sufre el campo pitiuso: sequía, pérdida de biodiversidad y abandono agrícola.
“Cada árbol que plantamos ayuda a regenerar el paisaje, proteger el suelo y conservar nuestras variedades tradicionales”, explica Jordi Salewski, coordinador del programa Ibiza y Formentera Producen.
Árboles que cuidan el paisaje y a quienes lo trabajan
Desde su puesta en marcha a finales de 2024, el proyecto ha permitido la plantación de unos 1.350 árboles frutales en explotaciones familiares de ambas islas, según datos de la propia fundación.
“La demanda crece cada año”, subraya el equipo de IbizaPreservation, que con esta campaña quiere ampliar el número de fincas beneficiadas durante 2026. El precio simbólico de apadrinar un árbol es de 35 euros, lo que permite a cualquier persona, empresa u organización contribuir directamente.
“Plantando árboles, no solo cuidamos el paisaje; también cuidamos a quienes trabajan la tierra y mantenemos viva una forma de vida esencial”, añade Salewski.
Higueras, algarrobos y granados para el futuro
El proyecto apuesta por especies frutales mediterráneas, resistentes al cambio climático y adaptadas al entorno pitiuso: higueras, algarrobos, granados, cítricos y otras variedades locales que ayudan a fortalecer la soberanía alimentaria y conservar la identidad del paisaje rural.
“Plantar un árbol es un acto de esperanza, y este GivingTuesday queremos que esa esperanza se multiplique con el compromiso colectivo”, afirma Inma Saranova, directora ejecutiva de IbizaPreservation.
Desde la fundación insisten en que donar es sencillo y tiene impacto directo, especialmente en un momento en el que el medio rural necesita más apoyo que nunca. “Con un pequeño gesto, podemos devolver vida al campo de las Pitiusas”, concluye Saranova.













