Estados Unidos se prepara para enfrentar un fenómeno meteorológico severo: alrededor de 160 millones de residentes están bajo aviso ante la llegada de un frente polar de dimensiones extraordinarias que, según los expertos, podría ser peligroso por su intensidad y su expansión demográfica.
Según ha informado la BBC, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advierte sobre un desplazamiento de aire ártico que comenzará este viernes en las Montañas Rocosas y se extenderá hacia la costa este hasta los primeros días de la semana entrante.
Este sistema, que ya está generando intensas nevadas en la zona de los Grandes Lagos, afectará a cerca de 30 estados, desde el sur en Nuevo México hasta el noreste en Nueva York.
De qué trata el fenómeno y por qué alerta a Estados Unidos
Lo que hace que esta tormenta sea distinta a las habituales del invierno boreal es la combinación de tres factores críticos: por un lado, un «río atmosférico» cargado de humedad proveniente del Pacífico; por otro, aire cálido del Golfo de México; y finalmente, un vórtice polar que empuja aire gélido desde Canadá.
Esta combinación de factores ha dado lugar a un frente de alertas climáticas que recorre casi 3.000 kilómetros. Según diversos especialistas, la extensión y las características de este sistema lo posicionan como uno de los eventos meteorológicos más significativos de la temporada.
Frío extremo y riesgo de congelación
El mayor peligro reside en las temperaturas, que podrían alcanzar sensaciones térmicas de hasta -46 °C en las llanuras del norte. Las autoridades han emitido una advertencia urgente: estas condiciones representan un riesgo mortal de hipotermia y congelación para cualquier persona con la piel expuesta.
Además, la preocupación se extiende al interior de las viviendas: si la tormenta provoca cortes de suministro eléctrico, como se teme debido a la acumulación de hielo, miles de hogares podrían quedar desprotegidos y sin calefacción en medio de temperaturas bajo cero.
Nieve, lluvia helada y parálisis en el transporte
Se espera que el temporal deje acumulaciones de nieve superiores a los 30 centímetros en una vasta región que incluye el valle de Ohio y el noreste del país. Mientras tanto, en estados como Texas y Arkansas, el principal enemigo será la lluvia helada, capaz de colapsar carreteras y derribar líneas eléctricas.
Ante este escenario, las autoridades de transporte y los principales aeropuertos ya han alertado sobre cancelaciones masivas y retrasos severos. Aunque la trayectoria exacta del frente aún podría variar ligeramente, ciudades como Washington D. C., Filadelfia y Nueva York se preparan para condiciones más duras, mientras los expertos intentan determinar con precisión dónde se marcará la frontera entre la nieve acumulada y el hielo resbaladizo.











