Tras las celebraciones de Año Nuevo, el calendario español marca una fecha de gran relevancia histórica este viernes 2 de enero de 2026.
Aunque el Ejecutivo establece 14 festivos oficiales al año, existen jornadas como esta que, sin ser días no laborables a nivel nacional, movilizan a miles de personas para conmemorar eventos que definieron la identidad del país: la Toma de Granada.
El fin de la Reconquista y el inicio de una era
La efeméride del 2 de enero recuerda la rendición de la ciudad nazarí ante los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, en el año 1492. Este acontecimiento es mucho más que una fecha en los libros de texto; simboliza el cierre de la Reconquista, un proceso de casi ocho siglos, y la unificación de los reinos peninsulares bajo una misma corona.
La caída del último reducto musulmán en la península ibérica no solo transformó la estructura política de España, sino que también marcó un punto de inflexión en la historia de toda Europa, dando paso a la modernidad y al posterior encuentro con el continente americano.
Tradiciones y actos centrales en la ciudad granadina
Las calles de Granada se transforman este viernes en un escenario donde el pasado y el presente convergen. Uno de los actos más pintorescos es el «Paseo de la Tarasca», una procesión que recorre el casco antiguo con representaciones alegóricas y trajes de época que evocan el ambiente de finales del siglo XV.
Asimismo, la solemnidad se traslada a la Capilla Real, donde se lleva a cabo la tradicional Ofrenda Floral ante el sepulcro de los Reyes Católicos. En este espacio, discursos y lecturas institucionales rescatan la memoria de los monarcas y su papel en la configuración de la ciudad actual.
El simbolismo de las llaves y el legado multicultural
El momento más esperado de la jornada es la recreación de la entrega de las llaves de la ciudad, que suele representarse en lugares emblemáticos como la Puerta de Elvira.
Este acto rememora el traspaso de poder de Boabdil, el último rey nazarí, a los monarcas cristianos, un gesto que históricamente se destaca por haber buscado una transferencia pacífica.
Más allá de los desfiles y la música, el 2 de enero se ha consolidado como una jornada para la reflexión sobre el legado multicultural. Las festividades modernas buscan poner en valor la convivencia de las diversas comunidades que han habitado Granada a lo largo de los siglos, promoviendo un mensaje de unidad y respeto hacia las raíces árabes, judías y cristianas que aún respiran en sus monumentos y barrios.













