PATRIMONIO HISTÓRICO EN IBIZA

Preocupación por el estado de una joya romana de casi 2.000 años en Ibiza

La maleza y una construcción próxima al acueducto romano de s’Argamassa, de casi 2.000 años de antigüedad, generan preocupación vecinal. El Ayuntamiento de Santa Eulària anuncia una limpieza extraordinaria del entorno.

Construido por los romanos en el siglo I d. C. para transportar agua dulce hasta una piscifactoría, el acueducto de s’Argamassa, en Santa Eulària, constituye uno de los testimonios más singulares del pasado romano de Ibiza. Sus 425 metros de recorrido formaban parte de un complejo vinculado a la conservación y transformación del pescado. Casi dos mil años después, este Bien de Interés Cultural (BIC) vuelve a generar preocupación entre los vecinos por el estado de sus alrededores, la proliferación de vegetación y la presencia de una construcción próxima al monumento cuya situación también ha suscitado interrogantes.

La denuncia llegó a La Voz de Ibiza acompañada de un vídeo de dos minutos y catorce segundos en el que se observan vegetación, distintos tramos de la antigua estructura con huecos, señalización y cintas de delimitación, además de edificaciones en las inmediaciones. Las imágenes no permiten determinar si existen daños estructurales ni si la construcción próxima incumple la normativa de protección patrimonial, cuestiones sobre las que este periódico ha solicitado información a las administraciones competentes.

Consultado por esta redacción, el Ayuntamiento de Santa Eulària ha confirmado que realiza las labores de limpieza y desbroce del entorno y ha anunciado una actuación extraordinaria para la próxima semana debido al crecimiento de la vegetación.

El Consistorio asegura que lleva a cabo dos limpiezas anuales en este espacio y que las correspondientes a 2026 se realizaron en febrero y agosto. La nueva intervención, según la respuesta municipal, tiene como objetivo mantener el entorno del monumento en buenas condiciones.

Un monumento romano vinculado a la actividad pesquera

El acueducto romano de s’Argamassa es uno de los vestigios arqueológicos más destacados de Santa Eulària. Construido durante el siglo I después de Cristo, su función era conducir agua dulce desde una fuente cercana hasta unas instalaciones relacionadas con la actividad pesquera.

El complejo habría estado vinculado a una piscifactoría en la que se mantenían peces vivos, así como a actividades de transformación y conservación del pescado. Los restos arqueológicos del entorno permiten relacionar este enclave con la explotación de recursos marinos durante la época romana.

Su singularidad radica tanto en su antigüedad como en la función que desempeñaba dentro de aquel complejo productivo. La estructura, de unos 425 metros de longitud, constituye un testimonio excepcional de las infraestructuras hidráulicas romanas conservadas en Baleares.

El conjunto fue declarado Bien de Interés Cultural en noviembre de 1998, una protección publicada oficialmente en 1999, que reconoce su valor histórico y arqueológico.

El acueducto constaba de varios canales a distintos niveles (Foto archivo de https://www.balearesantigua.com/)

El Ayuntamiento anuncia una limpieza extraordinaria

La preocupación vecinal se centra especialmente en la vegetación que rodea distintos tramos de la construcción y en el aspecto que presenta actualmente el entorno.

Ante las preguntas trasladadas por La Voz de Ibiza, el Ayuntamiento ha explicado que existe un programa de mantenimiento periódico consistente en dos actuaciones anuales de limpieza y desbroce.

«Este año se han realizado en febrero y agosto», han señalado fuentes municipales, que también han confirmado una nueva intervención.

«Está prevista una actuación extraordinaria para la próxima semana, debido al crecimiento de la vegetación, con el objetivo de mantener el entorno en buenas condiciones», han precisado desde el Consistorio.

La administración local confirma así que se ocupa de estas labores de mantenimiento y que considera necesario realizar una nueva limpieza, aunque la última actuación ordinaria se llevó a cabo hace aproximadamente dos meses.

La limpieza de los terrenos, sin embargo, constituye una cuestión distinta de la conservación de la propia estructura arqueológica, cuyo estado debe ser evaluado por los técnicos competentes.

La construcción próxima al acueducto, otra de las preocupaciones

La denuncia vecinal también pone el foco en la presencia de una construcción en las inmediaciones del acueducto, una circunstancia que plantea interrogantes sobre su ubicación respecto al entorno de protección del monumento.

En las imágenes recibidas por este periódico pueden apreciarse edificaciones próximas a distintos tramos de la antigua infraestructura romana.

No obstante, la proximidad de una construcción a un BIC no implica necesariamente una infracción urbanística o patrimonial. Para determinarlo sería necesario conocer su ubicación exacta, antigüedad, situación administrativa y las autorizaciones que pudieran corresponderle.

Por este motivo, La Voz de Ibiza ha solicitado información al Consell de Ibiza, competente en materia de patrimonio histórico, para conocer si tiene constancia de estas construcciones, si se encuentran dentro del entorno de protección del monumento y si se ha comprobado su compatibilidad con la conservación del conjunto.

Qué ocurrió con los 3.280 metros cuadrados de espacio público

Otra de las cuestiones investigadas por este periódico está relacionada con el acuerdo urbanístico alcanzado en 2013 entre el Ayuntamiento de Santa Eulària y la empresa hotelera Meliá, que contemplaba una reorganización del entorno del acueducto.

Aquel acuerdo incluía el derribo de un anexo hotelero y la creación de 3.280 metros cuadrados de espacio libre público alrededor del monumento, una previsión que posteriormente quedó recogida en el planeamiento urbanístico aprobado en 2015.

Hasta ahora, una de las incógnitas era si aquella cesión había llegado a materializarse o si únicamente figuraba en los documentos urbanísticos.

En su respuesta a La Voz de Ibiza, el Ayuntamiento ha confirmado que la cesión se formalizó mediante escritura pública el 31 de julio de 2019 y fue aprobada por el Pleno municipal el 31 de octubre del mismo año.

Según el Consistorio, se segregaron y cedieron al Ayuntamiento los 3.280 metros cuadrados de espacio libre público previstos en el acuerdo.

La información municipal señala que 2.604 metros cuadrados corresponden al espacio situado junto al acueducto y otros 1.216 metros cuadrados a la zona de servidumbre de tránsito. Sin embargo, la suma de ambas superficies asciende a 3.820 metros cuadrados, por encima de la cifra total indicada.

Esta diferencia numérica queda pendiente de aclaración por parte del Ayuntamiento.

Las denuncias sobre su estado vienen de años atrás

La preocupación por la conservación del acueducto de s’Argamassa no es nueva.

En 2020, el PSOE de Santa Eulària denunció públicamente que el monumento se encontraba cubierto de matorrales y carecía de una señalización adecuada.

Aquellas críticas se produjeron después de una intervención de restauración realizada en 2014, según los antecedentes publicados por La Voz de Ibiza.

La nueva denuncia vecinal vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de conocer no solo la frecuencia de las limpiezas, sino también el estado de conservación de la estructura histórica y las medidas de protección aplicadas a su entorno.

La conservación y el acceso público, bajo la lupa

La Ley 12/1998 del Patrimonio Histórico de las Illes Balears establece obligaciones de conservación para los titulares de bienes integrantes del patrimonio histórico y contempla mecanismos de intervención administrativa cuando sea necesario garantizar su protección.

En el caso de los inmuebles declarados Bien de Interés Cultural, la normativa también establece un régimen de visitas públicas de al menos cuatro días al mes, salvo que exista una dispensa justificada de la administración competente.

La documentación municipal sobre servicios culturales y patrimoniales incluye el acueducto de s’Argamassa entre los bienes situados en espacios públicos abiertos y visitables sin necesidad de cita previa.

Sin embargo, las condiciones efectivas de acceso, la delimitación de los espacios públicos y las responsabilidades sobre la conservación del monumento son aspectos que este periódico está tratando de esclarecer.

La Voz de Ibiza ha trasladado una batería de preguntas al Consell de Ibiza para conocer cuándo se realizó la última inspección técnica, si existen informes sobre el estado de conservación del acueducto, si se han recibido quejas vecinales y si están previstas nuevas actuaciones.

También se ha solicitado información sobre las construcciones próximas al monumento y el cumplimiento de las obligaciones de protección patrimonial.

Mientras se esperan estas respuestas, el Ayuntamiento de Santa Eulària ha anunciado una nueva limpieza del entorno para la próxima semana, una actuación que permitirá intervenir sobre la vegetación, aunque todavía queda por conocer la valoración técnica del estado de conservación de esta singular infraestructura romana.

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