¿Estás preparado para una catástrofe o una guerra? La pregunta no es retórica. La Comisión Europea ha lanzado esta semana una campaña inédita en el marco de su nueva Estrategia de Preparación ante Crisis, que insta a los ciudadanos a tener en casa un kit de supervivencia básico para al menos tres días.
La iniciativa ha sido presentada por la comisaria europea de Preparación y Gestión de Crisis e Igualdad, Hadja Lahbib, quien ha mostrado en un vídeo publicado en redes sociales los objetos esenciales que, según ella, no deben faltar: linterna, cerillas, agua, comida enlatada, documentación, medicamentos, dinero en efectivo y una navaja suiza con 18 herramientas. Todo ello, en una mochila lista para salir en caso de emergencia.
“En primer lugar: mis gafas. Si quieres ver lo que está pasando, o no”, bromea Lahbib al inicio del vídeo, que mezcla tono didáctico y humor. La comisaria incluye también un cargador de móvil, una batería externa y una baraja de cartas: “Un poco de distracción nunca viene mal”.
¿Preparados para qué?
La estrategia responde a un escenario europeo cada vez más inestable: catástrofes naturales, pandemias, ciberataques… e incluso la posibilidad de una guerra. Por eso, además del kit doméstico, el plan contempla reforzar la cooperación civil-militar y crear un Centro de Crisis de la UE para mejorar la respuesta conjunta ante emergencias.
“Este es un momento único para la seguridad de Europa”
En su presentación oficial, Hadja Lahbib advirtió que Europa enfrenta amenazas interconectadas que van más allá de los conflictos armados. “Los campos de batalla están también en nuestros bolsillos, nuestros teléfonos, nuestras centrales eléctricas, nuestros bancos, nuestras cadenas de suministro y en los medios de comunicación que consumimos a diario”, aseguró.
Frente a esto, la estrategia contempla 30 acciones concretas, entre ellas reforzar el Mecanismo de Protección Civil de la UE (UCPM) y ampliar las capacidades de rescEU, la red de seguridad estratégica que moviliza aviones, equipamiento médico y recursos para emergencias químicas, biológicas o nucleares.
Además, se promoverá una estrategia europea de almacenamiento para garantizar el acceso a recursos críticos, y se trabajará con los Estados miembros para asegurar que cada hogar pueda sostenerse al menos 72 horas en caso de crisis.
También se buscará implicar a los jóvenes a través de programas como Erasmus+ y el Cuerpo Europeo de Solidaridad, formando una nueva generación “consciente, capacitada y preparada” para detectar desinformación y actuar en emergencias. “Cuando nos preparamos juntos, estamos más seguros juntos. Es hora de ponernos manos a la obra y ponerlo en práctica”, concluyó Lahbib.