Formentera está a punto de dar un paso decisivo en la protección de su entorno natural al unirse a un proyecto piloto innovador que busca gestionar de manera eficiente los residuos generados por las embarcaciones de recreo que fondean en sus costas.
Esta iniciativa, coordinada por la Fundación Smilo, pretende transformar la forma en que se maneja la basura en la isla, con el objetivo de reducir el impacto ambiental de la creciente actividad náutica.
La Fundación Smilo, conocida por su labor en la conservación de pequeñas islas, ha diseñado un sistema que podría cambiar las reglas del juego en la gestión de residuos marítimos, según informó IB3.
El proyecto propone la recogida personalizada de desechos directamente de cada embarcación, estableciendo un modelo de tarificación que premiará a quienes gestionen adecuadamente sus residuos. Otra opción que se baraja es la instalación de básculas en los contenedores, permitiendo que el cobro se ajuste a la cantidad exacta de residuos depositados, incentivando así la reducción y el reciclaje.
El proyecto, que se extendería durante cuatro años, no solo pretende mejorar la calidad medioambiental de Formentera, sino también posicionar a la isla como un ejemplo de sostenibilidad en el Mediterráneo.
Con más de 1.000 embarcaciones fondeadas en sus costas durante la temporada alta, la necesidad de una gestión efectiva de los residuos es urgente. Usuarios y trabajadores del puerto ya han mostrado su apoyo a esta propuesta, reconociendo la importancia de proteger las aguas y las costas de la isla.
Solicitud al Consell
Para que este ambicioso plan se haga realidad, la consultora ambiental Whitesands Solutions ha solicitado el respaldo del Consell de Formentera, esencial para acceder a una financiación de 400 mil euros del programa europeo Interreg Med.
Con estos fondos, la isla podría implementar soluciones innovadoras que no solo beneficiarían a Formentera, sino que también podrían replicarse en otras islas que enfrentan desafíos similares.
Este proyecto representa una oportunidad única para Formentera de liderar un cambio positivo en la gestión de residuos náuticos, demostrando que es posible combinar turismo y sostenibilidad.