Alrededor de 150 personas se han concentrado este domingo en Ibiza con motivo del Día Internacional de la Mujer para exigir justicia para las mujeres y los niños “sometidos a una sociedad patriarcal” y denunciar el impacto que tiene la crisis de vivienda en las víctimas de violencia machista.
La protesta, convocada por la Comissió 8M de la isla, reunió a decenas de manifestantes en el centro de Vila. Según datos facilitados por la Policía Nacional, participaron alrededor de 150 personas.
Durante la concentración se leyó un manifiesto en el que se alertó de que la especulación inmobiliaria no solo está expulsando a vecinos de sus barrios, sino que también está agravando situaciones de violencia de género.
La encargada de leer el texto fue una boxeadora de etnia gitana, quien advirtió de que el problema de acceso a la vivienda está teniendo consecuencias directas para muchas mujeres.
Según señaló, la situación actual “condena a muchas mujeres a mantenerse en relaciones de violencia porque no tienen otra alternativa habitacional”.
“El derecho a una vivienda digna también es feminismo”, afirmó durante la lectura del manifiesto, en el que se reclamó justicia ante todo tipo de violencia machista y se denunció “la cultura de la impunidad y el silencio”.
Durante la concentración también se puso el foco en los fallos del sistema de protección a las víctimas. La portavoz del colectivo reclamó que las medidas de protección funcionen de forma efectiva.
“Justicia también es contar con un sistema público de protección que sea auténticamente efectivo, donde el fallo de una pulsera o del cálculo de distancias en una orden de alejamiento no ponga en riesgo la vida de ninguna mujer más”, defendió.
La Comissió 8M aprovechó la jornada reivindicativa para reclamar además una sanidad pública con perspectiva de género, el fin de la brecha salarial, y mejoras en las pensiones, que según denunciaron siguen afectando de manera especial a las mujeres.
El colectivo también puso el foco en las condiciones laborales de los sectores feminizados en la isla.
“En una isla dedicada al turismo y los servicios, somos las mujeres quienes sostenemos la vida y la economía, a veces con sueldos bajos y en condiciones precarias”, señalaron.
Como cierre del acto, la organización feminista defendió que los derechos conquistados por las mujeres no son negociables y aseguraron que seguirán movilizándose para defenderlos.
“Los derechos conseguidos no son negociables y los defenderemos ante cualquier ataque”, concluyeron.












