El proceso de desalojo de una parte del histórico complejo de Punta Arabí, en Ibiza, entra en su fase final. Un nuevo video grabado este jueves muestra el recuento habitación por habitación de las personas que aún vivían de forma irregular en el recinto.
En la grabación, realizada por quienes coordinan el operativo, se puede escuchar cómo se identifican las puertas ocupadas, el número de personas que vivían dentro y quiénes ya han firmado su salida voluntaria.
“Número 12, van a firmar cuatro personas”, se oye decir mientras una puerta se abre. Dentro, camas, muebles y objetos personales. En otra habitación: “Este tenía tres personas, pero no está aquí”. Las escenas muestran el interior de los alojamientos utilizados como vivienda durante meses, y el lento pero constante avance del proceso.
Según explican desde D&S Desokupa, la empresa que lidera la mediación, este jueves se han sumado tres nuevas salidas firmadas, reduciendo a solo tres el número de personas que quedan por abandonar el complejo.
“Psicología”, no intervención
En uno de los testimonios, quien lidera el operativo asegura: “Esto se llama psicología. No ha hecho falta otra cosa”. Destaca que la mayoría ha salido mediante acuerdos, sin incidentes ni necesidad de intervención forzada.
“Los saharauis han firmado, todo el mundo ha firmado. Solo me quedan una colombiana que quiere sentarse a hablar y un italiano. El resto, todo hecho”, resume.
Las imágenes, además, dejan ver cómo vivían los okupas: habitaciones adaptadas como viviendas improvisadas, números en las puertas, algunos espacios vacíos y otros aún con restos de uso diario.
Recuento visual
Durante el recorrido, el registro es meticuloso. Se detallan cuántas personas había en cada habitación y quiénes han accedido ya a firmar su salida. “Número 6, dos personas. Este otro, cuatro más. Este tenía tres…”.
El tono es directo, sin confrontación. Se evidencia un método basado en la negociación, que ha evitado hasta ahora actuaciones policiales mayores.
Según quienes lideran el desalojo, la firma de salida implica la entrega voluntaria de la habitación, en algunos casos con un pequeño margen de tiempo para recoger pertenencias. El objetivo es recuperar el control total del espacio y permitir su futuro uso legal.
Punta Arabí, cada vez más vacía
Punta Arabí ha sido noticia desde hace semanas por la situación de ocupación irregular que vivía. El complejo, cerrado al turismo desde hace años, había sido transformado en una zona habitada por decenas de personas sin contrato, repartidas en distintas zonas del recinto.
Tras semanas de presión y negociaciones, la cifra de personas que aún permanecen en el lugar se reduce ya a una mínima expresión. Según la empresa responsable del operativo, la desocupación total podría cerrarse en los próximos días, si se mantienen los avances actuales.